Los académicos ofrecieron una profunda reflexión sobre las condiciones actuales de las instituciones formadoras de docentes, poniendo sobre la mesa una crítica constructiva que busca transformar las bases del sistema educativo desde sus cimientos

Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas

En una reciente entrevista para AM Diario, e conducido por Eduardo Zepeda, los investigadores y autores, José Antonio Ramírez y Gregorio Hernández, presentaron su más reciente libro de investigación científica titulada Del normalismo mutante a la reconstrucción pedagógica.

 Durante este encuentro, los académicos ofrecieron una profunda reflexión sobre las condiciones actuales de las instituciones formadoras de docentes, poniendo sobre la mesa una crítica constructiva que busca transformar las bases del sistema educativo desde sus cimientos.

 La investigación parte de un análisis riguroso de lo que ocurre al interior de las escuelas normales, advirtiendo de manera contundente que una formación inicial docente débil se cristaliza inevitablemente de forma negativa en el aprovechamiento de la educación básica, los autores enfatizan que las deficiencias estructurales en la preparación de los futuros maestros no se corrigen simplemente con cursos posteriores de actualización o capacitación emergente cuando el profesionista ya se encuentra frente al aula en territorio.

Un eje central de la discusión fue el impacto y los desafíos que representa la implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), los investigadores coinciden en que este modelo funciona como un potente dinamizador de aspiraciones pedagógicas valiosas en el plano del discurso, pero enfrenta serios problemas en su aplicación real. 

De acuerdo con los especialistas, hace falta una definición nacional clara y precisa que guíe a los maestros a comprender el fin último del modelo; además, señalaron la severa contradicción que existe al intentar transitar hacia un enfoque humanista mientras se mantiene la dependencia histórica de evaluaciones parametrales dictadas por organismos internacionales como el Banco Mundial y la OCDE. 

Ante estas fallas en las políticas públicas de implementación a nivel federal, los autores hicieron una convocatoria abierta a la comunidad académica para optar por la autogestión reflexiva y edificar una gobernanza compartida en la que participen activamente el Estado, el sindicato, la sociedad y la academia.

Ante esto, los autores abordaron las particularidades del contexto de Chiapas, un estado cuyas complejidades demográficas y socioculturales exigen el diseño de una pedagogía situada y una verdadera territorialización de la práctica educativa. 

Explicaron que alcanzar un pensamiento crítico en las aulas no es una tarea sencilla en entornos con marcadas desigualdades, por lo que se requiere articular los esfuerzos locales con las realidades de cada comunidad. 

En ese sentido, destacaron que en el plano local se cuenta con la voluntad política y el respaldo de la administración estatal, la cual ha impulsado programas rectores como “Chiapas puede” para posicionar a la educación como la principal palanca comunitaria destinada a elevar los índices de desarrollo humano y detonar el crecimiento socioeconómico de la población.

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