Al menos 13 personas han sido atendidas por abandono, violencia y vulneración de derechos: DIF Tuxtla
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
Al menos 13 personas adultas mayores han sido atendidas durante 2026 por la Procuraduría Municipal de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia del DIF Tuxtla, principalmente por situaciones relacionadas con abandono, violencia y vulneración de derechos. De estos casos, tres requirieron su canalización a albergues ante la falta de una red familiar que pudiera hacerse cargo de su cuidado.
La problemática no siempre comienza cuando una persona mayor termina en la calle. En algunos casos, el abandono ocurre dentro del propio entorno familiar, mediante la falta de cuidados, atención, acompañamiento o apoyo económico, situación que puede agravarse cuando aumenta su dependencia física, mental o económica.
María Isabel Cruz Cruz, procuradora Municipal de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia del DIF Tuxtla, señaló que reciben entre uno y dos reportes mensuales relacionados con personas adultas mayores cuyos derechos han sido vulnerados.
Entre las principales situaciones detectadas se encuentra el abandono social, incluso en casos donde las personas cuentan con hijos u otros familiares. Los conflictos al interior de las familias y, en algunos casos, antecedentes relacionados con el consumo de alcohol, pueden contribuir a que los adultos mayores queden sin una red efectiva de apoyo.
La vulnerabilidad aumenta cuando las condiciones de salud o las limitaciones físicas dificultan que puedan realizar por sí mismos actividades cotidianas o cubrir sus necesidades básicas.
La Procuraduría también interviene ante casos de violencia familiar y abandono de persona, donde las personas mayores pueden encontrarse en condiciones de riesgo.
Las agresiones pueden manifestarse de distintas formas, violencia física, psicológica o económica, así como omisión de cuidados. Estas situaciones pueden pasar desapercibidas durante periodos prolongados cuando ocurren dentro del propio hogar.
De los casos atendidos durante este año, tres adultos mayores fueron canalizados a albergues, como medida de protección ante la imposibilidad de permanecer en un entorno familiar que garantizara su bienestar.
Cuando se recibe un reporte, la Procuraduría realiza una intervención mediante trabajo social y un equipo multidisciplinario. Primero se entrevista a la persona adulta mayor y se evalúan sus condiciones familiares, sociales y el nivel de riesgo en el que se encuentra.
Posteriormente, se busca localizar a hijos o familiares y establecer si existe la posibilidad de que asuman las responsabilidades de cuidado correspondientes.
La intervención busca que los casos no lleguen a escenarios de mayor riesgo y garantizar que las personas adultas mayores puedan contar con condiciones mínimas de prote










