Jhonatan González/Milenio
La sequía provocada por las altas temperaturas que se registraron durante los meses de marzo y abril, así como el retraso de las lluvias, provocaron que la cosecha de flor de cempasúchil y de terciopelo en la ribera El Amatal, municipio de Chiapa de Corzo, Chiapas, resultaran con graves afectaciones.
Eray Jiménez Melchor, productor de estas flores tradicionales en México, señaló que la escasez de lluvia durante la siembra generó que muchos botones de las flores no abrieran a tiempo, situación que impactó en la colecta de cada campesino, ya que de los 500 manojos que cada uno cortó el año pasado únicamente lograron producir un 50 por ciento este 2023.
“Pues mire esa es la producción que tenemos que nos afectó primeramente la sequía y luego el gusano que nosotros le llamamos gallina ciega, todo aquí lo terminó, todo aquí estaba bien parejo, lo terminó todo… Así como esto el agua ya el agua lo afectó, que ya empezó las aguas ya muy atrasadas ya nos afecta, ya se hace negro, eso ya no sale, ya no se vende”, detalla.
Sin embargo, las lluvias de los últimos días también perjudicaron las cosechas de flores, ya que las gotas de agua se quedan en los pétalos provocando que se tornen a un color negro y luego se caen, mientras que el precio cayó hasta en un 50 por ciento, es decir, los compradores adquieren este producto hasta en 30 pesos por racimo.
Los trabajos para la siembra tanto de la flor de cempasúchil, como de terciopelo, inician a finales de julio, mientras que la siembra se realiza en agosto para que, durante los últimos tres días del mes de octubre, cuando las familias lleven a cabo el cortado de las flores.
De esta forma, las familias comercializan las flores en los centros de abastos de la capital chiapaneca y otros municipios de la zona Altos, reveló Mary Márquez Amir, productora de cempasúchil.










