Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Con el fin de analizar las tarifas del agua en las distintas regiones, el proceso tarifario en los distintos sectores, así como su impacto en la población mexicana, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) realizó un diagnóstico sobre el sistema tarifario del agua potable del país; a partir del diagnóstico, el IMCO desarrolló una serie de propuestas para modernizar y actualizar el sistema tarifario en el país.
Un tema clave en esta problemática son los esquemas tarifarios para cobrar por el acceso a agua potable, tanto en términos de transparencia como de equidad.
El cobro del agua debe balancear consideraciones económicas, sociales y políticas, mientras que tarifas excesivamente altas impactan directamente en el bienestar de los sectores más vulnerables de la población, tarifas demasiado bajas pueden afectar negativamente la calidad del servicio y de la infraestructura, lo que también perjudica a la población más vulnerable. Asimismo, tarifas demasiado bajas promueven que los usuarios no valoren el recurso y se incentive el desperdicio del mismo.
El diagnóstico, señala el boletín, identifica que el diseño e implementación de tarifas es poco transparente en términos de metodologías, criterios y acceso a información. Además, los municipios carecen de sistemas modernos y eficientes que garanticen que el cobro sea proporcional al consumo y que faciliten a los usuarios el pago en tiempo y forma.
En 2020, México lideró el consumo mundial de agua embotellada, alcanzando una cifra de 282 litros por persona, cinco veces más que el promedio global.










