La situación de la mayoría de personas trabajadoras de clase media es que tienen dificultades para ahorrar debido a las obligaciones y al ajustado presupuesto. Sin embargo, es crucial entender la importancia del ahorro
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
En este último trimestre del año, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros señaló que las personas deben comenzar a ahorrar para sus gastos de fin de año.
Una de las formas que pueden ayudar, señalan, es en ayudar a los niños a que se formen el hábito del ahorro.
Como una prioridad es enseñar a los más pequeños de la casa el valor del dinero y que el ahorro es un buen hábito que les dará muchos beneficios en el futuro.
En el mercado existen muchos productos financieros que ofrecen los bancos y con los que es posible que los niños empiecen a ahorrar e invertir, como las cuentas de ahorro y de cheque, así como CETES directo niños.
El ente financiero explica que el ahorro es un hábito que no solo trae beneficios económicos: también te ayuda a ganar disciplina, constancia, orden y a trazarte objetivos alcanzables, como comprar una vivienda, un medio de transporte o invertir en educación.
De acuerdo al Registro de comisiones relativas a créditos y servicios de pago de Banco de México, en el mercado existen 11 cuentas de ahorro dedicadas a la población infantil desde el primer año hasta los 18 años de vida: Mi cuenta y Cuenta Básica de Banamex, Visión Junio de Banca Firme, Cuenta Juvenil Menores de Banca Mifel, Cuenta Junior de Santander, Suma Menores de Banorte, Chicos y Flexible menores de HSBC, Ixxe Club de Ixe Banco, y Scotia Kids y Scotia Cool de Scotiabank.
“Es importante saber que existe Cetes directo Niños, que es una herramienta ideal para planear el futuro de los pequeños y cumplir sus metas financieras, ya que además de enseñarles a ahorrar, resulta ser una operación segura y atractiva”.
La educación financiera permite conocer nuestros derechos y obligaciones, impulsa la formación de un patrimonio familiar, reduce la posibilidad de problemas; “con la educación financiera aprendemos desde niños a ahorrar e invertir, a usar de forma eficiente los productos financieros como las tarjetas de crédito, y prevenimos posibles inconformidades con los bancos”.
Finalmente, puntualizó que el ahorro y la inversión son tareas obligatorias que nos permiten alcanzar nuestras metas.










