Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Los acontecimientos migratorios pueden representar una oportunidad, y para ello es necesario puntualizar en políticas públicas que favorezcan un entorno de desarrollo.
“El flujo de personas en la frontera con Centroamérica nos mostró la cantidad de personas que están buscando un sueño, que está pasando de ser americano a mexicano”, considera el escritor Romeo Ruiz Mandujano.
Se trata de un “acontecimiento” mundial que obliga a replantear modelos de desarrollo incluyentes, con énfasis en los derechos humanos, también apegados a oportunidades de empleo y desarrollo para los habitantes de estas localidades que están recibiendo personas de diferentes partes del mundo.
En el caso de Chiapas, estimó que es necesario tender puentes con Centroamérica para crear condiciones de flujo migratorio estable, con perspectiva laboral, especialmente a medida que la situación en Estados Unidos se ha vuelto cada vez más inhóspita para los migrantes.
Esta reconfiguración de oportunidades en áreas productivas como la agricultura, debe responder no sólo a la creciente movilidad de personas en el continente americano, sino de otras latitudes, y sin descuidar los desplazamientos internos que tienen distintas causas, ya que estás personas también necesitan encontrar nuevas oportunidades de empleo en el estado, aunque no necesariamente en sus lugares de origen, lo que muestra la complejidad de los escenarios que enfrenta Chiapas, destacó.










