Juan Toledo/ Diario de Chiapas.
Las celebraciones de Día de Muertos en la capital chiapaneca suelen ser momentos de tradición, convivencia y altar familiar. Sin embargo, año con año, estas fechas también marcan el inicio de una temporada de riesgo constante para los hogares tuxtlecos.
El Heroico Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez ha emitido un firme llamado a la ciudadanía para evitar la compra y detonación de pirotecnia, una práctica que, lejos de ser un festejo inofensivo, se convierte en el detonante de graves emergencias médicas e incendios.
El uso de pólvora en zonas urbanas incrementa de forma directa las llamadas de auxilio durante los primeros días de noviembre. Los vulcanos capitalinos advierten que tanto los cohetes tradi-cionales como las bombas de humo y las chispas representan una amenaza real para la integridad física de las familias y la seguridad de sus bienes materiales.
Uno de los puntos de mayor preocupación para el cuerpo de rescate es el acceso que niñas y niños tienen a estos productos. Aunque en muchos comercios informales se venden cohetes bajo la falsa promesa de ser “juguetes inofensivos”, la realidad en las salas de urgencias cuenta una historia muy distinta.
Las quemaduras de primer, segundo o tercer grado son la consecuencia más común al maniobrar pirotecnia sin experiencia. Además, las explosiones tempranas de cohetes defectuosos causan laceraciones profundas, pérdida de extremidades —principalmente dedos y manos— y daños irreversibles en la vista y el oído por el impacto acústico y las esquirlas.
Los bomberos recalcan que no existe pirotecnia segura cuando es manipulada por menores de edad o por adultos que desconocen la fuerza del material explosivo. En segundos, lo que inició como un juego puede cambiar drásticamente la vida de una familia. Durante los festejos de To-dos los Santos y Día de Muertos, las corporaciones de emergencia no solo atienden heridos.
El lanzamiento imprudente de cohetes es una de las causas principales de incendios en casas habitación, techos de lámina o madera, así como en terrenos baldíos con maleza seca.
El impacto negativo de la pirotecnia no se limita a las personas. Las mascotas, especialmente pe-rros y gatos, sufren secuelas graves debido a la sensibilidad de su sistema auditivo. Los bomberos recuerdan que cuidar a los animales de la casa también forma parte del sentido de responsabili-dad ciudadana.










