- Autoridades exhorta a padres de familia a que pongan atención e identifiquen las señales de riesgo a las que se enfrentan niñas, niños y adolescentes en internet
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El grooming es una conducta antisocial que no debe minimizarse, ya que representa un esquema de acoso y manipulación ejercido por adultos hacia menores de edad en el entorno digital con fines sexuales.
Así lo advirtió Lenin Francisco Pineda, director de la Guardia Estatal Cibernética de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, quien subrayó la importancia de que las familias identifiquen las señales de riesgo a las que se enfrentan niñas, niños y adolescentes en internet.
El funcionario explicó que los agresores suelen ganarse la confianza de sus víctimas mediante la búsqueda de afinidad en redes sociales y juegos en línea.
Para lograrlo, recurren al engaño haciéndose pasar por menores de edad o entregando regalos de alto valor económico.
La gravedad de esta práctica radica en que el objetivo principal de los agresores es enganchar a los menores para producir material de abuso infantil, principalmente pornografía.
Ante este panorama, Pineda hizo un llamado directo a madres y padres de familia para mantenerse al tanto de la actividad digital de sus hijos.
Destacó la necesidad de monitorear las plataformas que utilizan, conocer quiénes integran sus listas de amigos y verificar si realmente se trata de personas conocidas o de perfiles desconocidos agregados recientemente.
Asimismo, opinó que los menores no deberían tener acceso a redes sociales antes de los 13 años y sugirió activar controles parentales e implementar las medidas de protección que ofrecen las propias plataformas.
En Chiapas, la Guardia Estatal Cibernética investiga casos de este tipo y ha logrado detectar varios más a tiempo.
Cabe señalar que el Código Penal del estado tipifica y sanciona esta conducta como acoso sexual a menores de 18 años a través de medios electrónicos. Dichas penas se agravan de manera significativa si el contacto traspasa el ámbito virtual y se concreta un encuentro físico, delito que además se persigue de oficio.
En México se reciben más de 20 mil reportes anuales vinculados a delitos digitales contra menores de edad, de los cuales un alto porcentaje corresponde directamente al grooming. Sin embargo, la inmensa mayoría de las víctimas no denuncia formalmente ante el Ministerio Público debido a que un 70 por ciento de las infancias desconoce este delito.










