Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Estamos a menos de 15 días de las celebraciones de Todo Santo en todo México. Estas festividades son enseñanzas prehispánicas que a lo largo de los siglos han ido modificándose, pero sin perder la esencia del respeto a la muerte y de cómo esta es tan cercana como la vida misma.
El profesor investigador del Centro INHA Chiapas, Alejandro Tobalina, comentó las similitudes en los altares de la cultura maya y lo que actualmente realizamos.
“A lo largo de más de 25 años de trabajo y exploración se han rescatado un número determinado de entierros, alrededor de 30, cuyo análisis nos permite platicar al público sobre las costumbres que tenían nuestros antiguos pobladores”.
Explicó que hay una serie de elementos prehispánicos que subsisten hasta el día de hoy, como las ofrendas, que en la época prehispánica eran de viandas, alimentos u otros objetos importantes para el individuo, así como en estos tiempos se les ofrecen a las almas la comida y otras cosas que eran de su agrado.
“Indudablemente, la práctica actual está inducida por la cultura europea y cristiana, pero muchos aspectos vienen de la época prehispánica”.
Dijo que en toda Mesoamérica se da esta celebración a los difuntos, a pesar de que existen variaciones dependiendo de las regiones y el tipo de entierro; en general, los pobladores prehispánicos realizaban estos ritos de respeto a la muerte.










