Juan Toledo / Diario de Chiapas
En un esfuerzo firme por priorizar la acción del conocimiento, la disciplina y el fortalecimiento de la integración social entre el alumnado, entró formalmente en vigor en los planteles de educación básica del estado de Chiapas, el nuevo reglamento escolar que regula el uso de dispositivos móviles dentro de los salones de clase. Con esta medida, miles de estudiantes de nivel primaria y secundaria deberán mantener desligados o guardados sus teléfonos inteligentes durante el horario escolar..
La disposición oficial responde a una necesidad apremiante observada en el rendimiento académico reciente: erradicar las múltiples distracciones digitales que interfieren directamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Las autoridades docentes coinciden en que la presencia constante de notificaciones, juegos y redes sociales en la palma de la mano disminuye severamente la capacidad de concentración, afectando la asimilación de conceptos clave en asignaturas fundamentales.
Además del impacto estrictamente pedagógico, el proyecto promueve la recuperación del espacio escolar como un ámbito de convivencia sana y desarrollo socioemocional. Se busca que, durante los recesos y tiempos libres dentro del plantel, los niños y jóvenes retomen la interacción presencial, el diálogo directo y el juego activo, dinámicas que progresivamente habían sido desplazadas por la atención desmedida a las pantallas individuales. El cuerpo docente de la entidad ha recibido de manera positiva la implementación de este lineamiento operativo. Para los proferores, establecer un marco claro sobre las herramientas tecnológicas dentro del aula representa un respaldo institucional indispensable para gestionar un ambiente ordenado y propicio para el estudio.
El protocolo operativo estipula de forma precisa las acciones que deberán seguir los estudiantes al ingresar a sus centros de estudio. De acuerdo con el reglamento, los alumnos tendrán la obligación de guardar sus aparatos electrónicos en sus mochilas desde la entrada al plantel.
Con el arranque formal de estas normativas en la geografia chiapaneca, se espera una mejora en indicadores academicos de este ciclo escolar.










