Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Los niños, niñas y adolescentes son quienes resultan más afectados en los procesos de guarda y custodia, generalmente porque uno de los padres trata de dañar el vínculo mediante el chantaje, la manipulación y otras formas de violencia.
Andrea Hernández Molina, presidenta de la organización Frente de Mujeres Va por Nosotras, explicó en una entrevista que, aunque en Chiapas no hay una estadística al respecto, son muchos los casos de menores afectados por la forma como se están divorciando sus padres.
“Es un fenómeno que también nos afecta como sociedad y que debemos hacer visible, porque son muchos los menores que sufren afectaciones psicoemocionales durante estos procesos, que dejan efectos a largo plazo”.
Comentó que suele suceder que durante los procesos de divorcio el padre o la madre intente romper el vínculo que tiene el menor o el adolescente, llegando a casos extremos en los que prefieren matar al hijo con tal de que el otro no tenga relación con él o se quede con la custodia.
Si bien estos casos de violencia extrema son los menos, en la mayoría los menores sí tienen secuelas, como actitudes o comportamientos violentos, adicciones en la adolescencia y juventud, depresión y ansiedad.
Para hacer visible este tema, orientar a la población y proteger el interés superior de las infancias y adolescencias, este 26 de enero, a partir de las 09:30 de la mañana, se realizará el Foro por el Amor, Derechos Humanos y Salud de la Niñez, en las instalaciones del Poder Judicial del Estado.
Este evento, organizado por 21 asociaciones, tiene por objetivo poner en la mesa del debate público un tema del que se habla poco, y en el que tienen responsabilidades por igual tanto las madres como los padres, es por ello que, en opinión de Hernández Molina, la impartición de la justicia no debe tener un sesgo de género, porque la violencia no tiene género, como lo demuestran datos recientes del Inegi, por ejemplo, en cuanto a la dinámica de las relaciones en los hogares, en donde se mostró que 37 por ciento de los madres reconocen pegarle a sus hijos cuando están enojadas o desesperadas, en contraparte 19 por ciento de los hombres recurre a la violencia física.
A esto se suma el hecho de que la violencia familiar aumentó en los últimos dos años, en el contexto de la pandemia de COVID-19, hasta en un 71 por ciento, como lo alertó el Frente Nacional para la Violencia Vicaria.










