Tradición y devoción: las danzas zoques que mantienen viva la identidad de Tuxtla y todo por amor a sus raíces.
Erick Bustillos / Diario de Chiapas
En Tuxtla Gutiérrez, la música, el movimiento y la fe se entrelazan para mantener viva una tradición que ha pasado de generación en generación. Para Andrés Ríos, participar en estas danzas representa no solo una expresión de devoción, sino también una forma de preservar parte de la identidad cultural de la capital chiapaneca.
Desde hace tres años, Andrés forma parte de la danza dedicada a San Roquito y San Jacinto. Durante las festividades, junto con otros danzantes, recorre casas, iglesias y capillas de distintos sectores de la ciudad para presentar sus bailes y cumplir con una tradición que cada año reúne a quienes pretenden mantener viva esta costumbre.
Los bailes y danzas de la cultura zoque en Chiapas son expresiones rituales y festivas con raíces que se remontan a épocas prehispánicas y que, con el paso del tiempo, incorporaron elementos del periodo virreinal. Actualmente, forman parte de las manifestaciones culturales y religiosas que distinguen a diversas comunidades chiapanecas.
En Tuxtla Gutiérrez, estas danzas adquieren un significado especial al estar vinculadas con la veneración de santos patronos. A través de ellas, los participantes expresan agradecimiento, realizan peticiones y refrendan su fe, mientras preservan elementos de la cultura zoque mediante la música, los movimientos y la vestimenta tradicional.
El recorrido de Andrés y sus compañeros contempla principalmente la zona norte de la ciudad, con paradas en puntos como Niño de Atocha, antes de regresar al lugar de donde partieron.
Para Andrés, su participación no representa un trabajo ni una actividad por la que sea contratado. Es una tradición que se mantiene gracias a la convocatoria que cada año reciben los danzantes.
Más que una obligación, asegura, bailar es un gusto, una devoción y una manera de contribuir a que estas expresiones culturales y religiosas continúen vivas, preservando una herencia que forma parte de la memoria y la identidad de Tuxtla Gutiérrez.










