La Esquina Rota
Francisco Félix Durán / Diario de Chiapas
Animal, es una película del director argentino Armando Bo, donde explora los bajos instintos de la supervivencia humana a través de Antonio Decoud (Guillermo Francella), protagonista de esta historia que en un inicio posee el trabajo, familia, casa y auto perfectos; cosas por las que muchos individuos laboran y se esfuerzan toda su vida, pero pocos llegan a conseguir.
El idilio con su vida concluye cuando necesita un trasplante de riñón y el sistema de salud público no tiene para cuándo dárselo. Es así, como convence a su hijo para ser su donador, pero este sale huyendo justo al llegar al hospital. No le queda más que comprarlo en la web donde comienza el derrumbe de todo lo que edificó.
Al hacer su oferta en línea, conoce a una pareja de marginales que le ofrecen el riñón a cambio de una casa, él es un tipo alérgico al trabajo y ella está embarazada. Decoud accede e inicia los trámites para el intercambio, pero el donante ahora quiere la casa en donde vive con su familia y desea las mismas comodidades, además de iniciar un acoso constante a cada uno de sus integrantes.
Es en este punto donde el protagonista tiene que decidir si arriesgarlo todo para salvar su vida -en una cirugía en donde podría fallecer- o esperar su turno en la larga lista de personas que necesitan un trasplante de órganos, garantizando así la seguridad y el bienestar de su familia para cuando ya no esté.
Al respecto, el director nos hace reflexionar sobre el ideal de las familias latinoamericanas, donde los padres deben sacrificarse por sus hijos como una ley no escrita, sino innata, dejándoles todos los bienes posibles para garantizar su bienestar como si en un inicio ese fuera el proyecto de vida de toda persona.
Por lo tanto, quién no cumple con lo mencionado y prefiere invertir sus ahorros o bienes en salud, diversión o placeres, es mal visto y considerado egoísta porque debería estar guardándolo para que cuando muera les quede la mayor cantidad posible a sus vástagos.
Entonces, cuando el protagonista de Animal decide usar su dinero para salvarse inicia el conflicto familiar, como si fuera su deber dar y no recibir, como si su descendencia no pudiera esforzarse y conseguir lo mismo, como si el sacrificio que implica ser padre fuese hasta la muerte.
Finalmente, si no estás de acuerdo con lo que muestra la película, la próxima vez que veas a adultos mayores abandonados o despojados, mientras sus hijos disfrutan de las cosas que ellos construyeron en su juventud, recuerden al protagonista de Animal que pretende vivir por instintito y amor propio.










