Ante crisis, tortillerías ya no son redituables

Edén Gómez Bernal/Diario de Chiapas

El incremento de precios que se ha generado actualmente en el país ha sido considerable, principalmente para los productos que podrían definirse como básicos en la mesa de los mexicanos, siendo el que más variantes ha tenido el de las tortillas.

Este producto que es indispensable para los ciudadanos, pero que cada cierto tiempo ha sufrido importantes ajustes, tanto por la inflación, por el tema de las harineras o simplemente para que siga siendo un negocio, ha tenido impactos importantes en su costo.

Sin embargo, para lo que muchos pudieran creer, estos incrementos no los marca el tortillero, el que le atiende en la tortillería, sino que se basa de acuerdo a la oferta y la demanda de la harina.

Para esto nos dimos a la tarea de conocer el panorama, situación y negocio de la tortilla, para que usted sepa el origen de los ajustes, cuánto cuesta la tortilla y cuáles son los sectores responsables de estos ajustes.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, los mexicanos compran tortilla 6.7 veces a la semana, y como no, si la gastronomía mexicana se basa en la tortilla, o por lo menos los platillos más populares, como los tacos, quesadillas, como base, y otros más como acompañamiento.

El presidente de la Asociación Somos Chiapas, José Ramón Salazar Ballinas, señaló que debido a varios factores este negocio ya no es negocio, es decir, la corrupción, las irregularidades administrativas, malas prácticas, y ahora la pandemia han sido cruciales para que ya no sea redituable el vender tortillas.

“Hace 20 años era un súper negocio, podrías mandar a una buena universidad a tus hijos, era redituable; al día de hoy te puedo decir que estamos sobreviviendo, el 50 por ciento bien y el otro 50 por ciento ya con malas prácticas, la venta irregular es otra de las razones, lo cual es una falta de seguridad y a la salud pública”, expresó.

En este contexto, otro líder tortillero en Chiapas, Agustín Figueroa, presidente de Tortillerías Unidas Trinitaria, coincidió en que debido a las malas prácticas ya no es redituable el vender tortillas, por lo que incluso asevera que varios de los 400 agremiados que representa se han ido a la quiebra.

AUMENTO DE PRECIOS

Ante esta situación, los aumentos han sido considerables, los cuales se originan por el costo de la tonelada de harina, actualmente ha tenido varias variantes, ya que desde enero de este 2021 la tonelada era de 14 mil 550 pesos, a partir del primero de julio aumentó a los 16 o 17 mil pesos por tonelada.

Esto ha orillado a que los tortilleros tengan que ajustar sus cotos, por lo que actualmente el precio de la tortilla en Chiapas oscila entre los 17 a los 21 pesos, dependiendo de la zona y de la localidad.

“El kilo fluctúa de 17 a los 21 pesos, dependiendo los costos de operación como renta, transporte, entre otros, factores que originan el precio, los precios de la harina subieron en pocos meses 3 mil 100 pesos, es decir un 25 o 30 por ciento, es un incremento sustancial”, expresó.

PARA MANTENERSE…

A nivel nacional, se tiene un estimado de inversión de por lo menos 300 mil pesos para que pueda una persona abrir una tortillería, en equipamiento y operación, harina, máquina para hacer las tortillas, mostrador, báscula, entre otros, pero para que pueda ser redituable tienen que vender de forma diaria entre los 150 a los 190 kilogramos diarios, esto para no tener pérdidas.

En Chiapas, señaló Salazar Ballinas, actualmente para tener un punto de equilibrio se tienen que vender un aproximado de 80 kilos diarios, es decir, dos bolsas de harina, pero por las diversas circunstancias de crisis, incluida la pandemia esto apenas se alcanza.

“Vender dos bolsas de harina por lo menos, un aproximado de 80 kilos, por lo menos alcanzar un punto de equilibrio, actualmente apenas si vendemos una bolsa y media, por lo que muchos con malas prácticas salen a vender la tortilla, aunque esto no se deba hacer hay una sobreoferta en la tortilla.

VENTA IRREGULAR

Es importante referir que la venta irregular de tortillas es constante, principalmente con los denominados “repartidores”, que se vuelven un riesgo para la salud, ante esto se tiene previsto de manera extraoficial puedan ser unos 800 repartidores de tortillas en la capital, y quienes vendrían ser un riesgo ante la venta en esta modalidad.

Cabe mencionar que estos no son revisados ni atendidos por parte de las autoridades sanitarias, lo cual podría generar afectaciones a la salud.

CORRUPCIÓN

Se ha señalado a instancias de los tres órdenes de gobierno de ser los “compinches” de los irregulares, como también de que ahora en el sector se tengan malas prácticas, puesto que a los establecidos sí les exigen, pero no a quienes de manera irregular realizan ventas de tortilla, donde incluso hasta vulcanizadoras venden este producto.

“La Cofepris se escuda que no tiene suficiente personal o que está priorizando otras zonas o temas como la pandemia, no veo dónde está esta dependencia ni dónde trabaja; también Protección Civil, no se sabe donde trabajan, porque ya cualquier negocio surte gas y no pasa nada, cuando PC tendría que verificar las instalaciones, darle el visto bueno para que puedan operar, es un problema de seguridad, no de economía”, señaló Salazar Ballinas.

Por lo que culpó a estas autoridades de hacerse “ojos de hormiga”, para caer en la corrupción.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señala que a nivel nacional operan 103 mil 783 tortillerías, sin embargo, más del 70 por ciento funciona de manera irregular.

El sector no prevé más aumentos en lo que resta de 2021, pero también ha señalado que no hay alguna expectativa de crecimiento en lo que resta del año.

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