Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Una investigación desarrollada en el Instituto de Investigación e Innovación en Energías Renovables, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), se centra en la capacidad que tienen algunas bacterias para generar impulsos eléctricos, aprovechables a pequeña escala.
Laura Elena Verea Valladares, doctora de este instituto, comentó que estas bacterias específicas tienen la capacidad de alimentarse de materia orgánica, y que a partir de reacciones químicas, pueden producir estos impulsos, los cuales son aprovechables a través de materiales conductores o soluciones específicas.
De acuerdo con los involucrados en esta investigación, muchas de estas bacterias se encuentran en cuerpos de agua contaminados o en algunos tipos de lodos, las cuales deben ser cultivadas en laboratorio para alcanzar las condiciones óptimas que permitan obtener los impulsos eléctricos.
En términos prácticos, comentó que esta electricidad resultante, es un producto de desecho en las bacterias, que puede aprovecharse mediante una biopelícula que se emplea en materiales conductores metálicos o, como en este experimento, en el carbono.
“Estamos trabajando con el carbono porque es de los pocos materiales que estas bacterias no corroen durante las reacciones oxidativas”, comentó.
También explicó que han armado todo un circuito que favorece el flujo eléctrico resultante de las reacciones químicas, y que los seres humanos podemos “ver” en forma de electricidad, utilizable a pequeña escala en aparatos del mismo laboratorio.
“Es un área de investigación que se viene desarrollando desde hace unos 20 años, mientras que a gran escala a otros tipos de investigaciones que dieron origen a celdas específicas para crear sistemas en el mar, que alimenten los sistemas de monitoreo, pero en este caso, se trata de un experimento enfocado a dispositivos individuales de uso en laboratorio”, comentó.










