Karla García / Diario de Chiapas
Como parte de las acciones de acompañamiento a familiares de personas desaparecidas, la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez comenzó la instalación de los primeros “Buzones de Paz”, un mecanismo que permitirá recibir de manera anónima, discreta y segura información que pueda contribuir a la localización de personas desaparecidas.
El padre Gilberto Hernández García, asesor de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla, explicó que esta iniciativa surge en coordinación con las actividades que desde principios de año se han impulsado para respaldar a las colectivas de búsqueda.
“Es una manera que desde la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla, con la anuencia de nuestro arzobispo, tenemos la idea de apoyar la búsqueda de las madres de sus desaparecidos. Creo yo que se está logrando crear conciencia”, expresó.
Señaló que, además de las misas mensuales dedicadas a las personas desaparecidas, ahora estas celebraciones también se realizan en distintas parroquias para sensibilizar a la población y fortalecer la solidaridad con las Madres Buscadoras.
Respecto a los buzones, detalló que funcionarán como un canal seguro para que ciudadanos que cuenten con información relevante donde puedan compartirla sin exponer su identidad.
“El proyecto de Buzones de Paz quiere ayudar a ser un medio por el cual las personas que tengan algún dato acerca del paradero que favorezca la localización de las personas desaparecidas, de una manera anónima, discreta y segura, puedan hacer llegar esta información”, indicó.
La meta es que las 24 parroquias de Tuxtla Gutiérrez cuenten con uno de estos buzones, los cuales serán colocados en espacios visibles, aunque discretos, dentro de los templos. La difusión se realizará mediante anuncios durante las celebraciones religiosas y a través de carteles informativos.
Hernández García comentó que la propuesta fue retomada de experiencias implementadas en otras entidades del país, particularmente en la Ciudad de México, donde este mecanismo ya ha generado algunos resultados.
“Nos parece que al ser un canal seguro puede incentivar a que las personas que tienen estos datos nos ayuden en este afán de encontrar a los desaparecidos”, sostuvo.
El sacerdote reiteró la preocupación de la Iglesia por el incremento de las desapariciones y lamentó que sean principalmente las madres quienes encabecen las labores de búsqueda. “Lamentamos que sean las madres las que tengan que hacer esta labor que le corresponde a las autoridades. Nos damos cuenta de que no son esfuerzos suficientes los que están haciendo las autoridades”, afirmó.
Asimismo, señaló que la Pastoral Social y el Centro de Derechos Humanos Diocesano mantienen un acompañamiento cercano a las colectivas, principalmente como observadores y espacios de escucha durante reuniones y diligencias con autoridades.










