Un nuevo escenario en el Poder Judicial que también representa retos para los actuales estudiantes de Derecho.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Quienes aspiran a ocupar uno de los 881 cargos en el Poder Judicial de la Federación (PJF) se enfrentan al reto de tener que hacer campaña, algo inédito en la carrera judicial.
Hasta ahora la población había visto esta exposición entre quienes buscan una curul en los congresos federal y local, para el Senado, presidencias municipales, gubernaturas y la presidencia de la República.
Ahora, personas orientadas a la academia, al estudio de las leyes, tienen el reto de poder comunicar su plataforma de trabajo, defender su legítima aspiración y, en 60 días, convencer al suficiente número de personas que puedan favorecerlos con su voto.
“Quienes aspiran a los cargos públicos son expertos en la promoción, los vemos durante un par de meses haciendo recorridos, nosotros no lo somos, prácticamente nos sacan de los cubículos para convencer a la sociedad”, reconoció Miguel Ángel de los Santos Cruz, director de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), y quien está entre los aspirantes a integrar el Tribunal de Disciplina Judicial.
Para esta elección, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha convocado a participar en las urnas el próximo 1 de junio, y desde este 30 de marzo los aspirantes están en campaña para que la población los conozca y también cuáles son sus planes de trabajo.
Un nuevo escenario en el Poder Judicial que también representa retos para los actuales estudiantes de Derecho, comentó de los Santos Cruz “ahora deben prepararse para que, si en algún momento aspiran a ocupar una posición en el Poder Judicial, pues tienen que considerar el proceso de elección, ser cuidadosos de su vida personal, ya que estarán bajo un enorme escrutinio público”.
Los candidatos de la primera elección en el PJF tienen 60 días, hasta el próximo 28 de mayo, para llegar al mayor número posible de electores y compartir sus proyectos.
Eso sí, enfrentan restricciones como la prohibición de utilizar recursos públicos y privados, la promoción en espectaculares y bardas, así como la contratación de espacios en radio y televisión.










