Aumentan consultas por infecciones

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

Por las altas concentraciones de bacterias y hongos, los encharcamientos que ocurren durante la temporada de lluvias pueden desencadenar enfermedades, principalmente gastrointestinales.
El arrastre de heces y los desechos que se arrojan en las calles crean un “caldo de cultivo” que afectan a menores, adultos mayores, personas con el sistema inmunológico afectado, así como a personas diagnosticadas con diabetes.
Si estos depósitos de agua están cerca de lugares donde se elabora comida, entonces el riesgo de enfermar aumenta, ya que al secarse, el aire transporta estas bacterias en forma de esporas, que fácilmente se adhieren a comida expuesta.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las afectaciones no sólo son de tipo intestinal o digestivo “el contacto con aguas residuales también provoca enfermedades en vías respiratorias y en la piel, principalmente en niños menores de cinco años y en adultos mayores de 60”.
Vulnerabilidad que abarca a la población cuyo sistema inmunológico está debilitado, a causa de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
Los datos de este instituto indican que durante el periodo de lluvias, en las Unidades del Primer Nivel de Atención se incrementa la atención médica por la presencia de esas patologías, que se ubican dentro de las 20 principales causas de servicio en medicina familiar.
Entre las principales están las micosis superficiales en pies y manos; enfermedades de la garganta, como faringoamigdalitis y amigdalitis, y padecimientos gastrointestinales por consumo de alimentos contaminados, todos relacionados con el agua de lluvia y estancada.
En la mayoría de los casos, los derechohabientes con estas patologías pueden llevar la medicación en su domicilio, además de medidas generales como reposo y evitar cambios bruscos de temperatura.
No obstante, para la población se recomienda mantener los espacios limpios, evitar comer en la calle, y procurar que estos encharcamientos no sean constantes en sus domicilios, ya que no sólo favorece el aumento de bacterias y hongos; en estados como Chiapas también ayudan a la reproducción de vectores que producen paludismo y dengue.

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