Aumento de peso por la pandemia COVID-19

Francisco Mendoza/Diario de Chiapas

Hasta siete kilos en promedio ha subido de peso el mexicano tras las actividades en casa, luego de que la pandemia obligara a las empresas a realizar home office, dio a conocer Víctor Huggo Córdova Pluma, presidente del Consejo Consultivo del Instituto Latinoamericano de Sobrepeso y Obesidad (ILSO).

En entrevista exclusiva para Diario de Chiapas, el especialista señaló que México es el país con los mayores índices de obesidad y sobrepeso, tanto en adultos y ahora lamentablemente en adolescentes y niños, “y ahora que nos llegó la pandemia el sobrepeso añadido es siete kilos”.

Explicó que hay estados en la República Mexicana que el rango se abre de 5 a 10 kilos, ya que la gente que cotidianamente estaba habituada a hacer algún tipo de movimiento, queda encerrada en casa en pijama o ropa cómoda, “y ahora que se han tenido que poner el vestido, la falda, el traje o el pantalón, vaya sorpresa que se han llevado”.

El especialista indicó que uno de los peores pronósticos para la enfermedad de COVID-19 es la inflamación, y la obesidad es una inflamación.

“México es un país de paradojas, porque tenemos una Norma Oficial Mexicana (NOM), y muchas instituciones de salud, que, sí es cierto, que se ha descubierto que para ciertas cosas de la pandemia no se estaba preparado, para la obesidad sí, de hecho, el país es uno de los pioneros en cirugía bariátrica”, dijo.

Además de ser pioneros para la implementación de ejercicios a los pacientes con sobrepeso y obesidad, lamentablemente los médicos y el personal general de salud, “hemos fallado en el aspecto de comunicación de la salud en tres aspectos; primero, la obesidad no es un problema estético; segundo, la obesidad es una enfermedad, y tercero, México es un país obesigénico por naturaleza”.

Esto último se debe a la gastronomía y la cuestión genética que tienen los mexicanos, además que, tanto en la frontera norte como la frontera sur, los mexicanos se han transculturizado, nuestra dieta ya no es nuestra dieta.

Otro de los grandes errores que tienen los médicos con especialidades, dijo, es que, al llegar a consulta, el paciente no es pesado; la atención la realizan de su subespecialidad, “cuando todos los médicos deberíamos estar en una jornada permanente de mida, pesa y comunica”.

Cuidados personales

Exhortó a la población a entrar a las páginas de salud, para medir el índice de masa corporal, como calcular las calorías, siendo de esta manera el promotor del cuidado de la salud de uno mismo; “cuidémonos mucho, porque una vez pasando la barrera de los cinco kilos, vaya que cuesta volver, y vaya que empiezan la expresión de las enfermedades”.

El fenómeno síndrome metabólico, que se conjunta la hipertensión, el sobrepeso, colesterol alto y ahora se agrega la disrupción emocional.

“Entre mayor obesidad, mayor depresión, mayor ansiedad; a mayor obesidad, mayor riesgo de enfermedades cardiacas, renales, hepáticas, tiroideas y a mayor obesidad, mayor índice de capacidad de cierto tipo de cáncer como mama, colon, próstata y pulmón; el típico paciente que nunca ha fumado, pero toda la vida ha sido obeso”.

Legislación

Al cuestionarle sobre su punto de vista sobre la legislación para la venta de comida chatarra en las escuelas y el etiquetado en los productos, Víctor Huggo Córdova, señaló lo siguiente:

“Desde mi punto de vista, la iniciativa legislativa tanto de la Cámara de Diputados federal, como la del Senado, ha logrado que nosotros podamos hacer que la gente logre identificar los riesgos de muchos tipos de alimentos, cosa que se prometía, pero no se había hecho, y esto va ligado a un fenómeno adicional que realizó la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que es el reetiquetado de alimentos, donde podemos leer claramente el exceso de sodio, de potasio o calorías”.

Hacía falta que esto se lograra, señaló Córdova Pluma, quien dijo además que lo que resta es concretar todos los documentos normativos correspondientes para que realmente pueda ser un estado federado y que toda la República ingrese en ello.

El esfuerzo educativo, es muy importante para combatir la enfermedad de la obesidad, dijo, “enseñarle a la gente que quiere decir estas etiquetas; porque, no quiere decir que si te comes una barrita o si te comes un chocolate o te tomas un refresco embotellado, estés en el exceso que se señala; pero quiere decir que si tú (consumidor), rompes el ‘uno’, vas a caer en lo que está perfectamente señalado”.

El fenómeno de los hexágonos en las etiquetas, dijo, también hay que educar a los doctores, porque muchos señalan que si leen las etiquetas se les quitan las ganas de comer el producto.

“El esfuerzo de los legisladores como de la autoridad sanitaria es advertirte, comunicarte que, si te sales de la medida convencional ‘que es fácil hacerlo’, vas a tener las consecuencias”.

Indicó además que este es un gran esfuerzo por parte de las comisiones de salud de la Cámara alta y baja para que las personas entren en conciencia, “ahora solo falta comunicarlo”.

Siendo esta parte la fundamental para que la concientización del cuidado de la salud sea tomada en cuenta por la ciudadanía y que de esta manera los índices de obesidad y sobrepeso puedan ser reducidos en el país.

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