Aves y murciélagos, víctimas de aerogeneradores

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

Los parques eólicos, a pesar de ser una alternativa de energía renovable, pueden tener un impacto catastrófico en la vida silvestre, especialmente en las rutas migratorias de aves y murciélagos. 

El investigador de la Facultad de Ingeniería, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Segundo Jordán Orantes Alborez, señala que es crucial evaluar los riesgos al proyectar la colocación de más aerogeneradores.

De hecho, señaló que los parques eólicos no permiten el acceso a los investigadores que buscan conocer el impacto de estos aparatos, presentados como una forma “limpia” para obtener energía, aunque poco se dice de los daños que sufren las aves que chocan con sus aspas.

“Si esto se intensifica, y se autorizan más parques sin tener respeto por las normas internacionales, es posible que se causen daños irreversibles en algunas especies”, comentó.

Orantes Alborez, actual director de la facultad, comentó que un estudio realizado en Oaxaca y Chiapas mostró los posibles riesgos de esta tecnología. Específicamente, se ha analizado el daño que las aspas de los aerogeneradores causan en ubicaciones como El Retiro en La Ventosa, Oaxaca, y San Jacinto en el municipio de Arriaga, Chiapas.

En San Jacinto, los testimonios de residentes y extrabajadores son alarmantes. Diariamente se recogen hasta diez cadáveres de aves, principalmente zopilotes , que mueren por el impacto directo de las hélices, aseguró.

“No es una forma tan limpia como se dice, sí hay impactos al ecosistema, porque el movimiento de las hélices genera perturbaciones que afectan a los murciélagos, por ejemplo. 

En el caso de los murciélagos, se detectaron 11 especies en El Retiro utilizando dispositivos que graban sus sonidos, cuyas muertes no sólo se dan por impacto directo, sino también por barotrauma , un daño interno causado por el cambio abrupto de presión en el vórtice creado por las hélices.

Estos hallazgos demuestran que la búsqueda de energía “limpia” tiene un costo significativo para la fauna local, evidenciando que se necesita una mayor consideración y de medidas de mitigación para proteger la biodiversidad en estas áreas.

Segundo Jordán destacó que los investigadores no tienen acceso a los parques para hacer mediciones directas, debido a las concesiones que restringen la entrada, por lo que hasta ahora las mediciones se han realizado desde afuera.

Sin embargo, con los datos obtenidos, dijo que es necesario regular y conciliar la producción de energía limpia con la conservación ambiental. Por ejemplo, en España se disminuyen las operaciones durante períodos de migraciones de aves o se usan luces para evitar colisiones.

Hasta principios de 2024, México contaba con 71 parques eólicos en operación, distribuidos en 15 estados del país.

En conjunto, estos parques tienen una capacidad instalada de siete mil 413 megavatios (MW), lo que representa el 8.26 por ciento de la capacidad de generación eléctrica total de México.

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