Bajan la venta de juguetes tradicionales

  • Persiste una baja significativa en puntos de comercio local, donde la ausencia de compradores, especialmente niños, evidencia un cambio en las preferencias de consumo infantil

Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas

La venta de juguetes de madera atraviesa una baja significativa en puntos de comercio local, donde la ausencia de compradores, especialmente niños, evidencia un cambio en las preferencias de consumo infantil, marcado por el avance de los juguetes tecnológicos y dispositivos electrónicos. En uno de estos puntos de venta, los juguetes permanecen acomodados y en buen estado, pero sin movimiento.

Carritos de madera, muñecas y yoyos ya no generan interés entre quienes pasan frente al puesto. De acuerdo con el comerciante Adrián Pineda, encargado del negocio, las ventas han disminuido de manera constante en los últimos años, incluso durante temporadas que anteriormente representaban los mejores ingresos. Pineda explica que él no fabrica los juguetes, sino que los adquiere de artesanos dedicados al trabajo de la madera, quienes buscan conservar esta tradición. Sin embargo, comercializarlos se ha vuelto cada vez más difícil. “Ya no se venden”, afirma, al señalar que ningún juguete logra llamar la atención de los niños, incluido el yoyo, que durante años fue uno de los más solicitados. La diferencia se observa claramente al comparar su negocio con otros establecimientos cercanos, donde predominan juguetes modernos y electrónicos. Carritos tecnológicos, muñecas interactivas y juegos digitales mantienen una demanda constante, a pesar de que sus precios suelen iniciar desde los 200 pesos o más. En contraste, los juguetes de madera que ofrece Adrián tienen precios accesibles, que van de los 50 a los 300 pesos. Aun así, la falta de ventas persiste. Según el comerciante, los niños no los solicitan y los padres tampoco los consideran una opción viable, optando en muchos casos por regalar tabletas o teléfonos celulares.

El vendedor señala que actualmente muchos padres prefieren dispositivos electrónicos como una forma de mantener entretenidos a los menores. “Es para que no molesten”, comenta, refiriéndose a una práctica cada vez más común que ha desplazado el juego tradicional. Esta situación se acentuó más durante los meses de diciembre, que antes era el mes más fuerte para la venta de juguetes de madera, dejó de serlo este año. Mientras otros comercios reportaron un incremento en ventas de productos tecnológicos, para Adrián Pineda la jornada transcurrió sin cambios significativos. Más allá de las pérdidas económicas, el comerciante expresa su preocupación por la posible desaparición de los juguetes de madera del mercado, ante la falta de demanda.

Considera que esta tendencia no solo afecta a vendedores y artesanos, sino que también refleja una transformación en la forma en que los niños juegan y en cómo se construye la infancia en la actualidad.

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