Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Actualmente se vive una época del consumismo, la cultura de comprar, usar, tirar, desechar fácilmente y en la que todo lo que se adquiere se elimina por su poca vida útil, por lo barato de su costo y por no pensar en que si necesitamos realmente o no y sólo se adquiere por satisfacer el momento sin considerar el daño que puede hacer a los ecosistemas, por lo que debido a este fenómeno la basura ha incrementado de manera exponencial, lo cual se ha convertido en un problema enorme para el medio ambiente.
Aunado a lo anterior, las reservas naturales de materia prima y las fuentes energéticas han disminuido mientras los costos de su extracción han aumentado, siendo parte de los problemas el impacto al ambiente y el desequilibrio social.
Hablando del término “residuos sólidos”, son todas aquellas sustancias o productos en estado sólido que ya no se necesitan, pero que pueden ser aprovechados y se clasifican de acuerdo con el tipo de material, por ejemplo: vidrio, papel, plástico reciclable o aluminio que, aunque han sido utilizados, aún puede ser reutilizados o reciclados.
Separar es la clave para el aprovechamiento de los residuos; si cada ciudadano o ciudadana separa de manera adecuada y responsable sus residuos, facilitará su identificación y valorización y en un futuro cercano podrán ser recuperados a fin de procesarlos y obtener materia prima y así evitar nuevamente la extracción. Con esto se ahorran recursos naturales como el agua y la energía.










