Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Entre 2002 y 2019, México perdió 594 mil hectáreas de bosque primario húmedo, un 15 por ciento de la pérdida total de cobertura forestal, y aunque Campeche fue el estado con mayor pérdida de cobertura forestal en general, Chiapas se ubicó en la segunda posición, seguido de Quintana Roo y Yucatán, de acuerdo con la organización internacional Global Forest Watch.
Sin embargo, en su análisis por entidades, esta organización informó que, hasta el año 2018, Chiapas fue el estado con mayor pérdida de cobertura forestal, con 54 mil 339 hectáreas, lo que es equivalente al 20 por ciento de la pérdida total nacional.
Ese manto verde que Chiapas presume es frágil, debido a la degradación forestal y pérdida de cobertura vegetal por sobreexplotación y la tala ilegal.
También la presión demográfica, los incendios forestales, la ganadería en zonas forestales, las plagas y la expansión de la frontera agrícola, han contribuido a esta pérdida.
De acuerdo con el informe de Global Forest Watch, esto se debe a que hay inseguridad de la tenencia de la tierra, sobreexplotación y falta de planes de manejo del recurso forestal, falta de gobernanza en ejidos y comunidades en temas de producción forestal comercial, y de un marco institucional y legal, lo que no facilita ni promueve la producción forestal sustentable.
Además, los estados con mayor pérdida de cobertura también encabezan la lista de entidades con menor Índice de Desarrollo Humano (IDH), con excepción de Campeche.
Este 21 de marzo se conmemoró el Día Internacional de los Bosques, una fecha que nos recuerda su importancia como grandes proveedores de la naturaleza, además de ser una fuente de agua y seguridad alimentaria.
Hoy se reconoce que aumentar la superficie forestal en las ciudades puede actuar como un acondicionador natural del aire, bajando la temperatura entre dos y ocho grados.
Además que los árboles reducen la contaminación acústica del ruido de las carreteras y zonas industriales cercanas.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos para reducir la deforestación, la pérdida de cobertura forestal ha aumentado constantemente en la última década, al igual que los eventos climáticos extremos, como los incendios y los huracanes.










