M de R / Diario de Chiapas
La afirmación de que los bosques naturales cubren actualmente el 56 por ciento del territorio de Chiapas es incorrecta, ya que los datos más recientes indican que la cobertura forestal del estado se ha reducido a aproximadamente el 48.9 por ciento, como resultado de décadas de deforestación y cambio de uso de suelo.
De acuerdo con reportes de 2026, Chiapas ha perdido cerca del 43 por ciento de sus bosques en los últimos 50 años, lo que ha dejado apenas un 18 por ciento de cobertura vegetal conservada en estado natural, situación que especialistas califican como una severa crisis ambiental.
La superficie forestal de la entidad está conformada principalmente por selvas, que representan el 41.7 por ciento del total; bosques templados de coníferas, con el 23.7 por ciento; bosque mesófilo de montaña, con el 18 por ciento; y manglares, que abarcan apenas el 1.26 por ciento.
Especialistas del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) atribuyen la pérdida de bosques al cambio de uso de suelo para actividades agrícolas y ganaderas, la tala clandestina de especies maderables y los incendios forestales, cuya incidencia ha aumentado debido a las altas temperaturas, las sequías y la actividad humana.
Por su parte, el Consejo Consultivo ante el Cambio Climático en Chiapas estima que hasta el 60 por ciento del territorio estatal ha perdido su cobertura forestal, por lo que considera urgente implementar una estrategia integral de restauración ecológica. Actualmente, señalan, los principales remanentes de vegetación conservada se localizan dentro de las Áreas Naturales Protegidas.
Los especialistas confían en que programas federales como Sembrando Vida puedan contribuir a la restauración y conservación de los ecosistemas forestales.
La pérdida de bosques también tiene consecuencias en el cambio climático. Chiapas aporta alrededor del 5.8 por ciento de las emisiones contaminantes del país, una proporción similar a la de entidades altamente industrializadas como Nuevo León. Sin embargo, en el estado estas emisiones provienen principalmente de la deforestación y del cambio de uso del suelo, ya que los terrenos desprovistos de vegetación liberan gases de efecto invernadero y dióxido de carbono.
Expertos advierten que los efectos ambientales de la deforestación no son inmediatos, sino que pueden manifestarse hasta 15 años después de la pérdida de la cobertura forestal, incrementando la vulnerabilidad frente al cambio climático.
Las regiones Norte, Fraylesca, Altos, Costa, Sierra, Soconusco y Selva concentran los principales focos rojos de deforestación. Asimismo, municipios como Villaflores, Villacorzo, Jiquipilas, Cintalapa, Pichucalco, Ixtacomitán, Tapilula, Reforma, San Cristóbal de Las Casas, Ocozocoautla de Espinosa, Venustiano Carranza, Arriaga y Ángel Albino Corzo registran una importante pérdida de cobertura vegetal y disminución de especies de fauna.
Los especialistas concluyen que, aunque las variaciones climáticas forman parte de procesos naturales, el deterioro ambiental en Chiapas responde principalmente a actividades humanas, por lo que insisten en fortalecer las acciones de conservación, restauración forestal y manejo sustentable del territorio.










