Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
Mejorar la calidad del café desde su cultivo hasta su comercialización es el objetivo de Apasojik, un emprendimiento integrado por jóvenes que trabaja directamente con caficultores para fortalecer sus procesos de producción y dar mayor valor a los granos que se cosechan en distintas regiones del estado.
Durante el programa Tiempo de Mujeres, conducido por Itzel Grajales, Yesenia Álvarez y Brenda Camacho, directora y subdirectora de la productora y comercializadora de café Apasojik compartieron cómo esta iniciativa busca acercar conocimientos técnicos a los productores y promover el consumo del café local.
Explicaron que su trabajo comienza en las parcelas, donde brindan orientación sobre el cuidado del suelo, el manejo de las plantas y la selección de los frutos durante la cosecha, donde la intención no es sustituir los conocimientos tradicionales de los caficultores, sino incorporar prácticas que permitan mejorar el procesamiento del grano y reducir los daños al terreno.
Uno de sus primeros proyectos se desarrolló en San Fernando, donde experimentaron con el secado del café mediante camas africanas, estructuras elevadas que permiten controlar mejor el proceso. De acuerdo con Álvarez, esta experiencia les permitió obtener resultados favorables en la calidad de la bebida, aun cuando las condiciones iniciales del fruto no parecían las más adecuadas.
El emprendimiento también trabaja con una cooperativa de aproximadamente 90 mujeres caficultoras de Jaltenango, quienes participan en las labores de cultivo y recolección, Camacho destacó que su participación resulta fundamental, ya que muchas combinan el trabajo agrícola con las responsabilidades de sus hogares.
Para las emprendedoras, reconocer el esfuerzo de estas productoras también significa mostrar a los consumidores todo el trabajo que existe detrás de una taza de café, desde la selección del fruto hasta su tostado y preparación.
Sin embargo, señalaron que uno de los desafíos es la comercialización, debido a que muchos consumidores prefieren el café soluble por su precio, disponibilidad y facilidad de preparación. Ante ello, buscan dar a conocer las características del café chiapaneco y las distintas formas de consumirlo.
También comercializan café molido y en grano, para quienes prefieren prepararlo en casa. Debido a que el espacio no cuenta con suministro eléctrico, utilizan equipos manuales y una pequeña estufa de gas para preparar las bebidas, una alternativa que les permite mantener sus actividades sin depender de máquinas eléctricas.
A futuro, las integrantes de Apasojik, buscan ampliar la comercialización de sus productos e incorporar a más caficultores, con la intención de que el trabajo realizado en las parcelas también se refleje en nuevas oportunidades de venta y en un mayor reconocimiento del café producido en Chiapas.










