Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Fernando Guillén Ortega, neumólogo adscrito al Hospital General “Dr. Belisario Domínguez” de Tuxtla Gutiérrez, dio a conocer en entrevista que los casos de COVID-19 en la entidad chiapaneca han ido aumentando de manera paulatina, y ello se debe principalmente a que la población ha bajado la guardia y empieza a movilizarse sin las medidas necesarias.
Así también detalló que a pesar de que la vacunación se ha ido aplicando, no garantiza que los contagios disminuyan. Remarcó que la efectividad de las vacunas Pfizer, Moderna, AstraZeneca es bastante buena y con muy buena protección, sin embargo, la efectividad de la CanSino es baja, por lo que es necesario aplicar una segunda dosis en un determinado tiempo para dar un refuerzo de inmunidad a quienes se vacunaron.
“Es una vacuna de adenovirus muy parecida a los adenovirus de la vacuna de Aztra que es de doble aplicación, considero que quizás es uno de los pequeños grandes inconvenientes que hizo que la efectividad no fuera tan alta”, comentó.
Ante estos datos, invitó a la población a no bajar la guardia, seguir con los protocolos sanitarios, como es el uso de cubrebocas, distanciamiento social, lavado frecuente de manos, ya que recalcó que existe una variante del COVID mucho más infecciosa, la cual pone en riesgo a quienes no se han contagiado y además no están vacunados.
“Este virus ha mutado a la variante Celta, es 95 por ciento más infecciosa que la cepa original de Wuhan, es una cepa mucho más infectante, aquellas que no han padecido COVID que todavía hay bastantes y que no tiene una efectividad tan adecuada”, enfatizó.
Apuntó que las reuniones de grupos significativos son en donde recurrentemente existen pacientes infectados, por lo que es necesario evitar en la medida de lo posible este tipo de eventos.










