Clasificadas entre comestibles, medicinales y tóxicas, durante este periodo pluvial, los ingresos hospitalarios por envenenamiento aumentan notablemente

Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas

La temporada de lluvias en Chiapas favorece el crecimiento de hongos silvestres, incrementando su consumo habitual en varias regiones. Ante esto, la Secretaría de Salud se mantiene atento y en monitoreo para reforzar recomendaciones para evitar la ingesta de especies desconocidas, buscando prevenir intoxicaciones que saturan los servicios médicos en esta época.

En el territorio chiapaneco se han identificado cerca de 250 especies de hongos, clasificadas entre comestibles, medicinales y tóxicas, durante este periodo pluvial, los ingresos hospitalarios por envenenamiento aumentan notablemente, siendo la región de Los Altos la que históricamente registra más municipios con antecedentes de estos percances de salud.

Humberto Gutiérrez Robles, analista del Área Toxicológica, señaló que la falta de conocimiento es la causa principal de los percances, prácticas como enviar a niños a recolectar o realizar la búsqueda en estado de ebriedad agravan el problema.

El especialista sugirió consultar siempre a expertos antes de consumir y, en caso de intoxicación, conservar al menos dos ejemplares para su análisis clínico, lo que facilita un diagnóstico certero.

El grupo de hongos del género Amanita causa la mayoría de los envenenamientos graves, los síntomas principales abarcan náuseas, diarrea y vómitos severos, que pueden incluir sangre debido a daños hepáticos o renales agudos.

Sin atención inmediata, la condición puede evolucionar a un estado de coma o el fallecimiento.

Para mitigar riesgos, las autoridades aconsejan adquirir estos productos exclusivamente en lugares establecidos, como mercados y supermercados supervisados.

Si se presentan malestares tras el consumo, es vital acudir de inmediato a la unidad médica más cercana para recibir tratamiento y evitar complicaciones fatales.

La recomendación definitiva de la dependencia es clara y contundente: si no se conoce el hongo, no debe consumirse bajo ninguna circunstancia.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *