Karla García / Diario de Chiapas
Con la llegada de la temporada decembrina, el Centro de Convenciones y el Polifórum de Tuxtla Gutiérrez se consolidan como espacios clave para la realización de eventos públicos y privados, desde conciertos y espectáculos, hasta graduaciones, encuentros empresariales y celebraciones sociales.
Sismondi Esparza Flores, director del Polifórum y Centro de Convenciones, explicó que ambos inmuebles cuentan con vocaciones distintas, pero complementarias. Mientras el Centro de Convenciones alberga principalmente eventos empresariales, gremiales y sociales, el Polifórum se ha especializado en conciertos y espectáculos, aunque también recibe ceremonias académicas de instituciones públicas y privadas.
“El universo de eventos que estamos realizando es muy variado. Tenemos graduaciones, encuentros de cámaras empresariales, conciertos, ceremonias de fin de cursos y eventos sociales”, señaló el funcionario.
Ante la inquietud de algunos sectores sobre el uso del Polifórum, Esparza Flores aclaró que el inmueble fue sometido a una remodelación integral durante la administración estatal anterior, incluyendo pisos, plafones y mamparas acústicas, además de protocolos de sanitización y desinfección.
“Los espacios donde estuvieron pacientes fueron completamente remodelados. No existe ningún riesgo sanitario; aun así, se aplicaron protocolos para garantizar la tranquilidad de quienes asisten a los eventos”, subrayó.
El director destacó que los recintos están abiertos al público para su contratación y cuentan con una amplia gama de salones que se adaptan a distintos aforos, desde espacios para 30 o 40 personas, hasta el Gran Salón Maya, con capacidad para mil 500 asistentes, además de un auditorio para 99 personas.
A estos servicios se suma la oferta de banquetes, coffee break y alimentos para desayunos, comidas o cenas, disponibles cualquier día de la semana. “No solo es la renta del salón, también ofrecemos el servicio completo de alimentos, mobiliario y logística para eventos empresariales y sociales, como bodas, quinceaños, cumpleaños o primeras comuniones”, precisó.
Esparza Flores explicó que, aunque los inmuebles son propiedad del Gobierno del Estado, los cobros por los servicios responden a la necesidad de cubrir gastos operativos como luz, agua, insumos y personal, ya que estos no están contemplados en las partidas presupuestales. “Somos un recinto que genera sus propios ingresos para subsistir y estamos en el promedio de costos de otros espacios similares”, indicó.
Finalmente, resaltó que durante el presente año no se ha cancelado ningún evento por parte de la administración del recinto, y que cualquier cancelación registrada ha sido por causas ajenas a la institución. “Aquí se firma un contrato, se respeta la fecha y, si el cliente lo requiere, se factura el servicio. La gente puede tener la certeza de que su evento se llevará a cabo”, afirmó.










