Marco Alvarado/Diario de Chiapas
La asistencia voluntaria a las charlas donde los alcohólicos en recuperación comparten sus experiencias y su día a día, es clave en el proceso que ofrece la Central Mexicana de Alcohólicos Anónimos (AA).
Se cuentan por miles a las personas que mediante este esquema lograron recuperar sus vidas y alejarse de la dependencia a la bebida como forma de estar y convivir con los demás, y para ello, las reuniones gratuitas que realizan los grupos afiliados a doble A son el camino recomendado, en un contexto donde no se juzga al enfermo, sino que se acompaña la necesidad de sanar y cambiar.
De acuerdo con AA México, las personas que reconocen un problema con su manera de beber pueden acudir al centro AA más cercano; los grupos sesionan todos los días una hora y media, y cuando una persona padece esta enfermedad, son los mismos alcohólicos recuperados los que se acercan para establecer un puente de conexión.
En estos grupos se escuchan diversas historias, se comparten los peores momentos vividos y se acompañan unos a otros en fortaleza y confianza, sabedores que lo ahí expuesto debe servir para recuperarse y ayudar a que otros también lo hagan.
La delegación estatal estima que más de cuatro mil personas acuden cada año a alguno de los 368 grupos ubicados en Chiapas, y cada vez más son personas menores de 29 años quienes piden ayuda porque tienen serios problemas por su manera de beber.
Incluso, esta organización alertó que a nivel nacional el confinamiento debido a la pandemia de coronavirus ha tenido un efecto sobre el aumento en el consumo de alcohol, pero lo preocupante es que sean los jóvenes quienes más hayan buscado un refugio en la bebida durante estos meses.
Entre los problemas más frecuentes relacionados con este hábito, están los accidentes de tránsito, las fracturas familiares, pérdidas de empleo, dificultad para socializar, deserción escolar, trastornos del sueño y diferentes enfermedades.










