Julio Sánchez Esquinca: Sellos independientes de gran relevancia como Almadía y Sexto Piso han tenido que reducir drásticamente sus catálogos para subsistir en un entorno económico cada vez más adverso
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El cierre de Ediciones ERA, una de las casas editoriales independientes más emblemáticas de México y América Latina, representa un duro golpe para la cultura y la libertad de pensamiento en el país.
Reconocida por su papel crucial en la difusión del pensamiento crítico, la literatura contemporánea y la innovación en el diseño gráfico editorial, la desaparición de este sello deja un vacío preocupante en la vida democrática nacional, así lo comentó Julio Sánchez Esquinca, representante de la Asociación de Librerías y Papelerías en el estado de Chiapas.
Esquinca calificó este hecho no solo como una pérdida triste, sino como una señal de alerta máxima para el mundo editorial. De acuerdo con el representante de la Asociación de Librerías y Papelerías en el estado de Chiapas, la clausura de ERA es el fin de un canal fundamental para la construcción de ideas y el debate ciudadano, herramientas indispensables para el desarrollo de una sociedad reflexiva y participativa.
Esta crisis no es un hecho aislado. Sellos independientes de gran relevancia como Almadía y Sexto Piso han tenido que reducir drásticamente sus catálogos para subsistir en un entorno económico cada vez más adverso.
En contraste, comentó que el mercado del libro se ve saturado por trasnacionales que priorizan contenidos de consumo rápido y comercialización masiva, desplazando a las obras que incentivan un razonamiento más profundo.
Ante este panorama, Sánchez Esquinca subrayó la urgente necesidad de revisar las políticas públicas del sector.
El representante señaló que la industria requiere un análisis de sus incentivos fiscales y marcos legales, incluyendo una revisión a la tasa cero, que permita la permanencia de los proyectos independientes.
El libro, enfatizó, debe ser entendido como una inversión social y un pilar democrático, por lo que la quiebra de sellos y librerías debilita directamente el tejido social de cualquier nación.
En el contexto local, el escenario en Chiapas refleja la misma fragilidad: no existe un florecimiento de editoriales y las pocas iniciativas que resisten son proyectos independientes sin apoyo institucional.
Sánchez Esquinca hizo un llamado al Congreso del Estado para reactivar y poner en marcha la Ley de Fomento a la Lectura y el Libro existente en la entidad.
La aplicación efectiva de esta guía legal resulta indispensable para acompañar los objetivos estatales de erradicación del analfabetismo, garantizando que el acceso a las letras vaya acompañado de diversidad cultural y pensamiento crítico.










