Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El municipio de Frontera Comalapa está en una etapa de restructuración administrativa orientada a recuperar la confianza de la ciudadanía y garantizar el manejo responsable de las finanzas públicas.
La concejal presidenta, Marli Trejo Posada, afirmó que la localidad no solo sufrió graves afectaciones por la inseguridad, sino también por una prolongada falta de transparencia en la aplicación del presupuesto, el cual era desviado hacia fines ajenos al beneficio comunitario.
De acuerdo con la funcionaria, la administración previa mantiene pendiente la comprobación de 344 millones de pesos.
Trejo Posada señaló que este monto refleja el grado de desorden financiero con el que se gestionaba el ayuntamiento y explicó que dicha situación fue un factor determinante para alimentar el malestar y la inconformidad de la población.
Desde el inicio de su gestión, la alcaldesa enfatizó que la prioridad se ha centrado en solventar los rezagos administrativos y aplicar los recursos públicos con estricta responsabilidad, en atención a las demandas de los habitantes.
No obstante, reconoció que superar la desconfianza generada por administraciones pasadas ha representado un desafío complejo.
En entrevista, la concejal presidenta explicó las dificultades que surgen al conciliar las solicitudes de apoyo económico con las exigencias de comprobación fiscal.
Al respecto, indicó que la población busca asistencia, pero en ocasiones resulta difícil transmitir que la transparencia exige cumplir con documentación probatoria estricta sobre el destino de cada peso, mecanismo que buscan proteger para evitar interpretaciones erróneas o usos indebidos.
Finalmente, Trejo Posada destacó que Frontera Comalapa aspira a superar su pasado reciente y alinearse con el desarrollo de la región mediante un control riguroso en la gestión administrativa y la rendición de cuentas.










