Los boletos para el concierto de Shakira van de 2 mil 400 a 21 mil 500 pesos, cifras que reavivaron el debate sobre el acceso al entretenimiento en uno de los estados con mayor pobreza del país
Ainer González / Diario de Chiapas
En una entidad donde más del 60 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza, el acceso al entretenimiento queda fuera del alcance de la mayoría. La reciente publicación de los costos para el concierto de Shakira en Tuxtla Gutiérrez abrió un nuevo debate: los boletos van de 2 mil 400 a 21 mil 500 pesos.
En un sondeo ciudadano, asistentes habituales a eventos culturales señalaron que esos montos representan el equivalente a una quincena completa —o incluso un mes— del ingreso de miles de familias. “Carísimos… es lo que uno gana en un mes, y sólo el más barato”, mencionaron. Otras personas apuntaron que hay quienes se endeudan para ver a sus artistas favoritos, aunque consideran que los precios superan cualquier posibilidad real para una mayoría trabajadora.
El salario promedio en Chiapas es de 5 mil 200 pesos mensuales, estimación de la Secretaría de Economía que refleja un ingreso destinado casi por completo a alimentación, vivienda y transporte. En ese margen, pagar por un espectáculo con tarifas de ese nivel se convierte en una opción restringida.
A esta realidad se suma que ocho de cada diez personas ocupadas en el estado laboran en la informalidad, sin acceso a servicios de salud o prestaciones, lo que obliga a destinar parte del ingreso a consultas y compra de medicamentos.
Además, el indicador de Pobreza Laboral del INEGI. Seis de cada diez habitantes no alcanzan a cubrir el costo de la canasta alimentaria. El 61.1 por ciento de la población chiapaneca enfrenta esta limitación. Para 2025, la canasta básica tiene un precio de 2 mil 379.47 pesos en zonas urbanas y de mil 797.48 pesos en áreas rurales.










