La recomendación es pedir ayuda, y también aprender a gestionar las emociones, habilidades y límites.
Marco Alvarado/Diario de Chiapas
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, conmemorado este sábado, especialistas en psiquiatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pidieron a la población prestar más atención a la salud emocional, y si una persona siente que es sobrepasada por conflictos, que pida ayuda y evite que esa situación evolucione.
“Lo pertinente es buscar ayuda profesional, donde se identificarán las necesidades de la persona a fin de llegar al tratamiento y manejo más adecuado”, destacaron.
Este 10 de septiembre es la fecha para información a la población de que el suicidio se define como aquél acto deliberadamente realizado por una persona en pleno conocimiento o expectativa de su desenlace fatal, y que ante la incapacidad de poder identificar otras alternativas, tiene el sentido de salir de un problema o crisis que genera un gran sufrimiento.
Ante un panorama así, la recomendación es pedir ayuda, y también aprender a gestionar las emociones, habilidades y límites; así como ser conscientes que todos en algún momento podemos necesitar ayuda.
Existen también factores de riesgo suicida, como antecedentes de un suicidio consumado en la familia, antecedentes propios de un intento suicida, ideas de muerte o ideación suicida, factores genéticos, género, edad, estado civil y situación económica.
De acuerdo con datos del instituto, las mujeres intentan más lastimarse que los hombres; sin embargo, ellos tienen una mayor incidencia de suicidios consumados. Se tienen dos picos de suicidios, en los jóvenes y las personas de la tercera edad.
Además, es importante identificar las señas más frecuentes que acompañan al riesgo suicida: cambios en los hábitos de alimentación y del sueño de una manera drástica, pérdida de interés en las actividades habituales, aislamiento social, uso de alcohol y otras drogas, descuido significativo del aspecto e higiene personal, exposición a situaciones de riesgo de manera innecesaria, preocupación o interés acerca de temas para hacerse daño o lastimarse, hablar de la muerte constantemente, entre otros.










