– ¡Ni una más, ni una más, ni una asesinada más! Al unísono, miles de mujeres salieron de nueva cuenta a las calles en Tuxtla Gutiérrez para exigir un alto a la violencia contra la mujer
– La marea morada inunda de nuevo las calles este 8 de marzo, para exigir justicia y seguridad en Tapachula
-En Comitán, colectivas feministas marcharon sobre las calles y puntos más emblemáticos
Tania Selvas Ruiz / Diario de Chiapas
¡Ni una más, ni una más, ni una asesinada más! Al unísono, miles de mujeres salieron de nueva cuenta a las calles en Tuxtla Gutiérrez para exigir un alto a la violencia contra la mujer, que el año pasado dejó como saldo 40 mujeres asesinadas, ubicando al año como uno de los más letales para las chiapanecas.
Como cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el contingente púrpura emprendió la caminata desde la biblioteca de la Universidad Autónoma de Chiapas con la meta de llegar al palacio de gobierno del estado, con el objetivo de visibilizar la violencia que permea en todos los ámbitos para las mujeres.
“La Red Nacional de Refugios reportó que siete de cada 10 mujeres en Chiapas han sido víctimas de violencia de género, mientras que el acceso a la justicia y los mecanismos de protección siguen siendo deficientes”, señalaron las Mujeres Feministas de Chiapas.
En medio de negocios atrincherados con tablas que esperaban que evitaran que el bloque negro rompiera vidrios y pintara sus paredes comerciales, las mujeres exigen justicia, respeto y equidad; derechos que por décadas les han sido arrebatados.
“Exigimos la instalación formal y operativa del Consejo Estatal. Asegurando su correcto funcionamiento con presupuesto y recursos suficientes. La designación de un enlace operativo con experiencia en género y derechos humanos. Transparencia en el uso de los recursos públicos destinados a la prevención y atención de la violencia de género. Implementación de mecanismos de seguimiento y evaluación para garantizar la efectividad de este Consejo”.
Familias víctimas de feminicidio encabezaron un contingente, exigiendo castigos ejemplares para los asesinos de sus hijas, hermanas, madres y amigas; todas tienen claro que no recuperarán la vida de sus mujeres, pero al menos tienen el consuelo de que el asesino pague por arrebatarles la felicidad y que no haga lo mismo con otras familias.
Niñas, niños y adolescentes acompañaron a sus madres y tías, nuevas generaciones que comienzan a entender que la violencia hacia la mujer no es normal. Que no es normal que a nivel nacional tan solo en enero hayan asesinado a 57 mujeres, que se tengan registros de 19 mil 313 mujeres agredidas dentro de su hogar.
Otro contingente, que esperaba en la plancha del palacio de gobierno, era la Colectiva Madres en Resistencia Chiapas, quienes desde el medio día iniciaron con actividades con la instalación de una galería de fotografías de personas víctimas de feminicidio y desapariciones de sus hijas, hermanos, padres y madres; reiterando su llamado a visibilizar los hechos de feminicidio y desapariciones forzadas registradas en el estado y que aún están pendientes por resolver por parte de la Fiscalía General del Estado.
Testigas de abusos, de falta de justicia, voceras de casos de acoso; la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras de Chiapas también salió a las calles, pronunciándose en torno a las condiciones en las que ejercemos nuestro oficio y nuestro derecho a la libertad de expresión; afrontando la violencia estructural, agresiones, censura, acoso y condiciones laborales que vulneran nuestros derechos.
“Nuestra agenda se centra en tres ejes fundamentales:
1. Defender la libertad de expresión con perspectiva de género.
Exigir el derecho a ejercer el periodismo en condiciones dignas y seguras.
3. Poner en la agenda pública la defensa de los derechos humanos de las mujeres”.
Tenemos una postura clara: estamos en contra de cualquier forma de violencia contra nosotras.
El año 2024 fue cuando registramos el mayor número de agresiones contra mujeres periodistas en Chiapas. Nos indigna que esta violencia haya obligado a una de nuestras compañeras a desplazarse para salvar su vida. Exigimos políticas públicas que garanticen mejores condiciones laborales para las mujeres periodistas”.
Entre música llena de color morado y verde, las calles de Tuxtla Gutiérrez y la plancha del parque central se llenaron de reclamos por la falta de políticas públicas y un presupuesto digno para garantizar justicia para las familias víctimas de feminicidio y una vida libre de violencia para las infancias y las mujeres.
Mujeres marchan en Tapachula
Valeria Córdova / Tapachula
Los colores son los mismos, la ruta es la misma, pero las historias no. Hay quienes han marchado año con año y quienes lo hacen por primera vez. Las mujeres de Tapachula han salido nuevamente a las calles este ocho de marzo porque se quieren vivas y libres de violencia.
El continente, convocado por la Colectiva Perlas Sororas y Huacaleras por el Derecho a Decidir, partió desde las instalaciones del CEDECO Estación Ferroviaria pasadas las 3:00 de la tarde. Liderando el grupo se encontraban familias de víctimas de feminicidio, seguidas por estudiantes, madres e hijas, adultas mayores y demás participantes que cargaban consigo cartulinas con diversas consignas.
Tras recorrer toda la Avenida Central, ante miradas de desaprobación y otras de orgullo, la marea morada arribó a las afueras del ayuntamiento municipal para recordar al gobierno mexicano la deuda de justicia que tiene con las mujeres.
“Tengo un proceso aquí en Tapachula que se ha alargado mucho porque la familia del agresor de mi nieta, es decir, su papá, goza de dinero y abogados que fueron autoridades en alguna ocasión. El hombre tiene un año y un día de haber sido detenido en Cancún por violación y no ha recibido sentencia.”, dijo por el megáfono Angélica Obregón.
La mujer relató que ha tenido que ponerse en contra de su propia hija, quien niega las agresiones hacia la menor, que ahora cuenta con 14 años y ha tenido que recibir terapias psicológicas.
Laura, otra de las participantes que tomó valor para hablar, compartió su experiencia como víctima de violencia vicaria, una forma de violencia de género en la que los hijos e hijas son utilizados como objetos para maltratar y causar dolor a las madres.
“Apenas el año pasado Chiapas reconoció la violencia vicaria y hasta hoy en fecha yo no he visto justicia. Mi ex pareja se llevó a mis hijos a base de engaños el día del cumpleaños de mi hija y desde ese momento han pasado 1460 días sin que yo los vea. Mi caso está en el juzgado de este municipio”, sentenció.
Poco antes de la puesta de sol, el grupo de mujeres pegó carteles y fichas de búsqueda en la entrada del Palacio Municipal para luego dispersarse, con la esperanza de ver un cambio antes de la próxima marcha.
Conmemoran el 8M en Comitán
Ada Iveth Morales/Comitán
Integrantes de la Colectiva Feminista Comiteca marcharon para celebrar el “Día Internacional de la Mujer”.
La marcha inició en el parque de San Sebastián y se dirigió hacia el parque central, donde realizaron un significativo pronunciamiento en honor a la ocasión










