Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable que todos hemos experimentado en algún momento de nuestra vida; puede ser una sensación intensa, molesta o desagradable que actúa como una alarma ante un daño potencial o real en nuestro cuerpo.
En este sentido, el Instituto Farmacéutico (INEFAM) señala que, en el país, aproximadamente 29 millones de personas padecen dolor crónico; de estos, solo 10 millones reciben un tratamiento adecuado, el 20% no recibe ningún tratamiento, otro 20% opta por tratamientos alternativos y, aunque el 60% recibe algún tipo de tratamiento, solo la mitad de ellos recibe un tratamiento adecuado.
Esta situación es preocupante y resalta la necesidad de mejorar el acceso y la calidad de los tratamientos para el dolor crónico en el país.
Esta señal del sistema nervioso nos indica que algo no está bien y puede manifestarse de diversas formas, siendo agudo (de corta duración) o crónico (persistente en el tiempo).
Prescribir un analgésico que sea seguro para los pacientes es fundamental, ya que permite aliviar el dolor sin poner en riesgo su salud a largo plazo.
Los AINEs (antiinflamatorios no esteroides) son medicamentos muy eficaces para el manejo del dolor y la inflamación; uno de los analgésicos que destaca por su seguridad y eficacia es el loxoprofeno, que no solo alivia eficazmente el dolor, sino que también protege a los pacientes de efectos adversos potencialmente graves, mejorando su calidad de vida y su bienestar general, comentó el Ángel Juárez, presidente de la Asociación Mexicana para el Estudio y Tratamiento del Dolor (AMETD).










