Carlos Rosales / Diario de Chiapas
Las sustancias que contienen los productos ultraprocesados pueden afectar de forma directa el sistema nervioso central, lo cual provoca que las personas sean más susceptibles a presentar depresión o ansiedad.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), con base en resultados de diversas investigaciones a nivel internacional de 2022, alertó sobre la asociación entre el alto consumo de estos productos y los trastornos mentales, y es la principal fuente de alimentación en 60 por ciento de la población mundial.
Por lo que, la Secretaría de Salud hizo mención que el consumo de este tipo de productos genera un estado proinflamatorio en el organismo, debido a la sensibilidad a todos los compuestos químicos ingeridos.
Es un decir, se vuelve una situación similar a la exposición a niveles altos de estrés, lo cual ocasiona mayor predisposición a padecer trastornos afectivos como la depresión y la ansiedad.
A nivel cerebral se activa un neurotransmisor llamado dopamina, que es el encargado de proporcionar las sensaciones de placer. Esto genera en el individuo la necesidad de seguir consumiendo esos productos, como una especie de adicción, lo cual provoca que las personas caigan posteriormente en la depresión o ansiedad.
Algunos ejemplos de productos ultraprocesados son la bollería, las galletas o cereales de desayuno, los refrescos y bebidas energéticas, los fiambres, las pizzas industriales, los postres lácteos, las golosinas, las salsas industriales, los helados, etc










