Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La resistencia al cambio de medidores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es una constante en la mayoría de los municipios de Chiapas.
En la mayoría de los casos la respuesta es parecida: asumen que al cambiar el medidor del sistema análogo al digital, aumentará el costo del servicio o “van a cobrar lo que quieran sin que nos demos cuenta”, como aseguró un poblador del municipio de Tecpatán.
Por ejemplo, en este municipio se creó una especie de “resistencia civil” en contra de los nuevos medidores, llegando incluso a advertir que actuarían en contra de los empleados de la CFE si estos se atrevían a realizar el cambio.
Aquí es usual encontrar que los medidores están ‘asegurados’ con rejillas que fueron especialmente hechas para que no los retiren, están soldados a la estructura de la casa y son el ejemplo palpable de esta resistencia.
Humberto Alonso, un habitante de este municipio, aseguró que llegó a suspender el pago cuando, según él, la tarifa se volvió desproporcionada a su consumo, entonces temió que la situación fuera más difícil en caso de tener un medidor digital.
Aunque reconoce que no saber hacer una lectura del medidor análogo, y desconoce el consumo que tienen los aparatos electrónicos en su casa, él, como la mayoría de sus vecinos, está convencido de que migrar hacia una tecnología distinta será perjudicial para su bolsillo.










