Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En las calles no toda la población sufre de la llamada “cuesta de enero”, o al menos así lo aseguran.
Diario de Chiapas preguntó entre algunos habitantes de esta ciudad para conocer sus hábitos financieros, o si durante el mes de enero recurren a préstamos o empeños para hacer frente a sus obligaciones de pago.
Si bien en el imaginario popular abunda la idea de personas endeudadas, con poco dinero y buscando opciones para tener liquidez, también hay otro sector que asegura no resultar “golpeado” económicamente al iniciar el año, y coinciden en al menos dos factores que podrían ser la clave para comiencen un nuevo año con un poco menos de preocupaciones.
Aracely asegura que “gracias a Dios” no ha tenido la necesidad de empeñar algo, o de pedir préstamo para sortear el mes de enero, y que los recursos que su esposo le envía en diciembre los aparta para lo básico “tampoco es que sea de muchos gastos y procuro ahorrar”.
Mientras que Patricia atribuye los pocos gastos que hace en diciembre a la causa de que enero “no le cueste” tanto como a otros, “no somos de gastar en fiestas o en arreglos, entonces lo que tenemos lo administramos lo mejor posible y nos permite llegar mejor a la primera quincena de enero”, aseguró.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el uso indiscriminado de los recursos económicos en diciembre condiciona a que muchas familias tengan incluso que empeñar algunos bienes.
Al acercarse el fin de año la recomendación es clara: evitar tarjetazos y compras innecesarias, aunque es lo que muchos hacen ante la avalancha de promociones o descuentos.
Sin embargo, esta situación puede ser muy compleja para quienes ya arrastran deudas y cuya capacidad de endeudamiento está tan comprometida que apenas y pueden pagar los saldos mínimos.
Otro factor que influye es la inflación, que determinó costos altos en productos de primera necesidad, pero también en aquellos que no son imprescindibles.
Estudios de la Condusef y otros organismos especializados en las finanzas, muestran que la mayoría de la población compromete su capacidad de pago en diciembre, especialmente porque se reciben ingresos extraordinarios como el aguinaldo.
Y son estos gastos que se acumulan a fin de año son lo que vuelve una cuesta la primera quincena de enero, aunque en los casos más complicados, son tres y cuatro las quincenas que deben “estirarse” para salir a flote.










