M de R / Diario de Chiapas

En el Laboratorio de Biotecnología Ambiental y Agroecológica (LaBTAA) de la Unidad Tapachula de Ecosur trabajan en la implementación de los métodos que nos permitan detectar estas trazas de material genético (RNA) del virus SARS-CoV-2 en aguas residuales en la región del Soconusco, Chiapas.

Recordemos a “los cabellos” de la investigación forense, estos fragmentos son fuente de material genético para la investigación que determina la identidad de un individuo. En nuestro caso, el agua residual será la fuente para detectar los fragmentos del material genético del coronavirus SARS-CoV-2, con lo que sabremos si el virus está o estuvo presente en la población local.

Esta investigación es un esfuerzo para contribuir al conocimiento de la presencia del virus en las comunidades urbanas y rurales. Por el momento, se atenderá el muestreo de aguas residuales del municipio de Tapachula, como estudio piloto. La detección de fragmentos o trazas virales de SARS-CoV-2 en aguas residuales permitirá determinar la prevalencia de la enfermedad COVID-19 en la población y podría ser una herramienta de información que auxilie a corto plazo en el monitoreo para controlar nuevos brotes del virus.

En la actualidad, podemos conocer la presencia de un virus en un ecosistema o ambiente determinado mediante la detección de trazas o pedacitos de su material genético (no es necesario aislar el virus completo). De manera similar, los investigadores de antropología forense usan la colecta de cabellos o restos óseos para obtener información genética y comparando este resultado con las bases de datos pueden reconocer a un individuo, no se requiere recuperar el cuerpo completo de la persona, es suficiente con solo un fragmento de hueso o un cabello.

En aguas residuales, como aquellas que se derivan de su uso en algún proceso como podría ser la del drenaje doméstico, se ha encontrado evidencia de material genético de diversas especies de bacterias y virus; en especial, se han buscado y detectado aquellos que están relacionados con la contaminación de ecosistemas acuáticos o que son patógenos para los seres humanos. Durante la actual pandemia, se ha descifrado la información genética completa (genoma) del virus SARS-CoV-2 o coronavirus 2, causante de la enfermedad conocida como COVID-19, y se han identificado pedacitos o trazas del material genético de este nuevo coronavirus en aguas residuales de países asiáticos y europeos, así como en Australia y Estados Unidos de América, lo cual se debe, según reportes científicos, a que pacientes enfermos por COVID-19 o incluso infectados asintomáticos, excretan a través de la orina y heces partículas del material genético del virus SARS-CoV-2.

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