A. Marroquín / Diario de Chiapas

Durante el 2021, año de pandemia, la población vulnerable se ha vuelto el foco principal a cuidar, menores de edad y adultos mayores. A nivel mundial, se busca que las personas que se encuentran dentro de estos dos rangos de edad sean los que más protección tengan, ya que, debido a su condición y capacidades, se localizan en situación de riesgo que les puede impedir incorporarse a un mejor desarrollo y a su vez, acceder a mejores condiciones de bienestar.

Se han buscado diversos factores y programas para que estos grupos vulnerables vivan esta pandemia de una manera más agradable y menos agresiva, sin embargo, para los adultos mayores se ha visto desde otra perspectiva.

En México, durante el 2020, según el censo llevado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el país habitan 15.4 millones de personas de 60 años o más. Los cuales, en la mayoría, ha descuidado un tema muy importante en la vida de todo ser humano, la salud mental.

Según especialistas de Emotions Life Center, al no contar con ayuda profesional ante un tema de mala salud mental, se podrían desencadenar en estados de ansiedad, depresiones y todo esto podría llevar a generar una adicción.

Entre las tres adicciones más comunes en los adultos mayores se encuentran, en primer lugar, las relacionadas con las sustancias legales como es el alcohol y el cigarro, siendo estos de los mayores desencadenantes de problemas en esta edad, en seguida se encuentra la adicción a sustancias prescritas médicamente, como las medicinas para el dolor de origen opioide, o medicamentos para dormir o relajantes como las benzodiacepinas.

En último lugar, los especialistas indicaron que encontraron una igualdad relativa en frecuencias en la ludopatía y el uso de marihuana, esta última siendo introducida a este grupo etario por sus supuestos efectos medicinales.

Para apoyar a este grupo vulnerable, el grupo de especialistas recomiendan como necesario modificar la idea de vejez como una etapa de vida pasiva y sin potencial de desarrollo humano, y adoptar la idea de la vejez como una etapa activa de desarrollo, así como crear y sostener redes de apoyo, entretenimiento, convivencia, aprendizaje y desarrollo, para evitar contextos de soledad y aislamiento.

Además, los especialistas exponen que este grupo de la población debe mantener actividades ocupacionales fuera de la rutina y tener un seguimiento médico especializado, para el manejo de los efectos adversos de las posibles enfermedades crónicas que presenten, esto acompañado de un seguimiento psicológico especializado, para el manejo adecuado de situaciones de riesgo en esta edad.

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