Texto y fotos: Erick Bustillos / Diario de Chiapas
Durante 17 años, una empresa familiar ha encontrado en la crianza de ganado y la producción de lácteos una forma de preservar el trabajo del campo, generar economía local y ofrecer alimentos elaborados de manera natural.
Carlos Gabriel Molina Paniagua representa a Productos Lácteos Los Flamboyanes, un proyecto que inició con su padre y que hoy continúa junto a su hermano, quien es ingeniero en industrias alimentarias.
La familia controla prácticamente toda la cadena productiva: desde la crianza del ganado hasta la extracción de la leche y la elaboración de los productos.
Para alimentar a sus animales producen sus propios pastos y utilizan forrajes y ensilajes naturales, una estrategia que, aseguran, les permite mantener un producto de alta calidad y reducir su dependencia de insumos externos.
Entre sus principales aliados está el ganado Jersey, una raza reconocida por producir leche con altos niveles de proteína y grasa, características que favorecen especialmente la elaboración de quesos.
Pero producir en el campo también significa enfrentar los efectos del cambio climático.
La sequía, representa uno de los principales desafíos para los productores. Ante ello, la empresa ha implementado sistemas de captación y almacenamiento de agua, además de riego en sus campos, medidas que les han permitido reducir los riesgos para su producción.
En cuanto al gusano barrenador, la empresa señala que no ha registrado afectaciones directas; sin embargo, reconoce que se trata de una problemática que puede impactar a toda la cadena productiva ganadera del país.
Actualmente, sus productos se comercializan principalmente a nivel local. Además de atender clientes directamente en el rancho, cuentan con una sucursal en Tuxtla Gutiérrez y realizan envíos hacia San Cristóbal de Las Casas, Puebla, Ciudad de México y otros puntos del norte del país.
Para Carlos, formar parte de una empresa familiar representa mucho más que una actividad económica: es compartir esfuerzos y crecer junto a los suyos.
Con la mirada puesta en el consumo responsable, la familia invita a los consumidores a elegir productos locales, pues además de apoyar la economía de las comunidades, aseguran que estos alimentos pueden representar una alternativa frente a los productos ultraprocesados.
Del campo a la mesa, esta familia apuesta por mantener viva la producción regional, fortalecer el consumo local y demostrar que detrás de cada producto también existe el esfuerzo de quienes trabajan la tierra y cuidan el ganado.










