- Un grupo de presuntos familiares sacó sus pertenencias sin orden oficial; pide apoyo de las autoridades pues no cuenta con recursos
Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Denuncio haber sido desalojada de su vivienda sin que le presentaran documentos oficiales, sin que estos respaldaran el procedimiento. Esto luego de que un grupo de personas ingresara a su domicilio y sacara sus pertenencias, en un hecho que ocurrió de manera repentina y sin un previo aviso que fuera de manera formal.
De acuerdo con la afectada, esto comenzó cuando dos hombres llegaron a la puerta de su vivienda para pedirle que abandonara el lugar; sin embargo, al solicitar una orden o algún oficio que acreditara el desalojo, nunca se le fue mostrado ningún documento que lo oficializara. Menciona que comenzaron a forzar la entrada y retirar sus cosas del interior del inmueble.
Así lo informó doña Mónica Ruiz Martínez, quien relató que durante el incidente también intentaron llevarse a su hija al tratar de defenderla y reclamar que se mostrara de manera oficial. “No me enseñaron ningún papel. “Solo entraron y sacaron todo”, expresó.
Explico que las personas que encabezaron el desalojo serían familiares, en especial su hermana, presuntos propietarios del inmueble, lo que derivó en una confrontación directa. A pesar de ello, insistió en que el procedimiento careció de legalidad.
Durante el desalojo, indicó, no solo fueron retirados muebles y documentos personales, sino también sus animales, lo que agravó la situación. “Me dolió ver cómo sacaban mis cosas, mis papeles, todo lo que tenía”, comentó.
Tras lo ocurrido, Mónica Ruiz pasó la noche en un refugio de apoyo para mujeres, donde fue trasladada. Actualmente, busca rentar un espacio donde pueda reubicarse, ya que no cuenta con acceso a la vivienda, cuya puerta, según denunció, fue incluso soldada para impedir su ingreso.
Sobre el proceso legal, mencionó que autoridades le han indicado que su caso podría ser atendido; sin embargo, hasta el momento no cuenta con una resolución clara que le permita recuperar su vivienda o sus pertenencias.
Mientras tanto, la afectada asegura que su prioridad es encontrar un lugar seguro para vivir.










