Adriana Santos / Diario de Chiapas
Tras el impacto y las afectaciones económicas que dejó la pandemia de covid-19, la necesidad de emprender en colectivo aumentó para las familias chiapanecas, siendo Tuxtla Gutiérrez la ciudad que no ha sido la excepción.
En mayo de 2020, en pleno pico del inicio de la pandemia mientras que cientos de negocios en el centro de la ciudad cerraron sus puertas, nació “El Jardín, floristería regional” de la mano de dos jóvenes tuxtlecos que vieron en este emprendimiento la oportunidad para crear alianzas con las familias de artesanos locales y con ello, generar ingresos.
“El estar estos dos años en condiciones pandémicas ha sido bastante complicado precisamente porque la economía está afectada pero la ventaja de nosotros es que trabajamos como materia prima local del estado de Chiapas” señaló Erick Ávalos Chandomí, integrante de este proyecto.
El también promotor cultural compartió que, este emprendimiento nació a raíz de una investigación realizada con su ahora socio, debido a que en la actualidad se ha perdido el sentido cultural de lo que se produce en Chiapas, así como su importancia económica para las familias que tienen en la creación o producción de la misma para solventarse.
Para las flores que ofrecen a la clientela, son las y los productores de los municipios de la zona de Los Altos de Chiapas quienes se encargan de tener las que se van dando por temporadas, mientras que las piezas de alfarería y cestería que utilizan para hacer las bases de los arreglos son elaboradas por artesanos y artesanas y Soyaló, Suchiapa, Amatenango del Valle, Amatenango de la Frontera y Comitán de Domínguez.
“Son muchas familias las que están inmersas en este proyecto, pero también queremos empezar a trabajar con otras, estamos apalabrando esta iniciativa que requiere su tiempo para tener estos lazos de cooperación que son negocios familiares” puntualizó.
Son más de 10 familias las que generan la economía que les permite cubrir algunos de los gastos diarios, así como transmitir el conocimiento a más personas sobre la elaboración de las piezas a más personas, con la finalidad de preservar estos aspectos culturales y con ello, no dejar morir la verdadera riqueza de Chiapas.










