Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Ante el entorno de violencia, el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, pidió al gobierno que no deje más espacios para la criminalidad.
Durante su mensaje al término de la misa de este domingo, comentó en una rueda de prensa que el gobierno debe hacer uso de los mecanismos legales para hacer “sentir su fuerza”, mientras que la población debe evitar la confrontación con los generadores de violencia.
En este contexto, refirió que agradeció la liberación de los 16 trabajadores de la Secretaría de Seguridad Pública y Ciudadana (SSPyC) del estado de Chiapas, que habían sido secuestrados por un comando armado y puestos en libertad el pasado viernes.
“Sin embargo, seguimos lamentando el clima de violencia, inseguridad e impunidad que se ha instalado en nuestro querido Chiapas. Contemplamos con indignación cómo nuestras autoridades han sido rebasadas por estas situaciones y cómo se ponen en entredicho personajes clave en las estrategias de seguridad pública”.
Y esto no se limita al enfrentamiento entre el gobierno y la delincuencia organizada; afirmó que estas dinámicas delictivas lesionan fuertemente el tejido social y provocan sufrimiento en las familias y comunidades, que se sienten desprotegidas, a merced de esos grupos delincuenciales.
“Esta insostenible y compleja realidad nos llama también, como Iglesia, a acompañar a las víctimas en su dolor y sufrimiento. En la Arquidiócesis de Tuxtla, a través de la Pastoral Social, contamos con el Programa de Atención a Víctimas de las Violencias (PAVV), con el Centro de Escucha como una herramienta fundamental para ofrecer caminos de sanación y búsqueda de justicia”, comentó.
En este sentido, convocó a todas las parroquias de la Arquidiócesis para que se unan en un novenario de oración por la paz en Chiapas, a partir de hoy, 3 de julio, hasta el 12 de julio; en el cual, las comunidades parroquiales, las familias, los grupos y movimientos laicales, los colegios católicos y las congregaciones religiosas puedan ofrecer la Eucaristía, horas santas, rosarios o cualquier acto devocional para pedir por la pacificación de México y de Chiapas.










