El obstáculo para el plan “Cero Efectivo”

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

La estrategia del Gobierno Federal para digitalizar por completo el pago de combustibles a partir del próximo mes de septiembre enfrenta un escenario complejo en Chiapas. 

Mientras la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa la meta de “cero efectivo” en las estaciones de servicio de todo el país, en Chiapas esta política choca frontalmente con una estructura económica y tecnológica que mantiene al estado anclado al uso de moneda física.

De acuerdo con los datos más recientes de los Censos Económicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y reportes del Banco de México (Banxico), Chiapas se posiciona como una de las entidades con menor penetración de servicios financieros digitales. 

En el estado, ocho de cada diez ciudadanos dependen exclusivamente de monedas y billetes para realizar sus transacciones cotidianas. 

Si bien las alternativas digitales muestran un avance incipiente, las transferencias electrónicas apenas alcanzan una participación del 10 por ciento, mientras que el uso de tarjetas de crédito o débito no llega siquiera al siete por ciento de la población.

Esta disparidad respecto al resto del país es el resultado de factores estructurales que el Banco de México define como “profundos”, aunque el principal es la informalidad laboral, que en Chiapas alcanza un alarmante 74.9 por ciento. 

Debido a esta modalidad los salarios se dispersan mano a mano, sin pasar por instituciones bancarias, lo que anula cualquier posibilidad inmediata de transitar hacia el uso de “plásticos” o aplicaciones móviles en el consumo de gasolina.

A la barrera económica se suma una infraestructura tecnológica que resulta, en gran parte del territorio chiapaneco, insuficiente. 

Fuera de los núcleos urbanos de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula o San Cristóbal de Las Casas, la conectividad a internet es intermitente o nula, lo que imposibilita de facto la operación de terminales punto de venta en las estaciones de servicio rurales.

Asimismo, la logística de bancarización representa un costo adicional para los usuarios. Ante la escasez de sucursales y cajeros automáticos en municipios alejados, los ciudadanos se ven obligados a invertir tiempo y recursos en traslados para retirar sus fondos de una sola vez, manteniendo el dinero en efectivo como la única vía garantizada de intercambio comercial durante el mes.

A pesar de que las tendencias muestran una transición gradual hacia la digitalización, el ritmo de cambio en la entidad es significativamente lento.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *