Erick Bustillos / Diario de Chiapas
Desde hace casi tres décadas, Marco Antonio Argüelles de la O forma parte del paisaje cotidiano de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, él es vendedor de periódicos. Su labor comenzó en el año de 1997 y, desde entonces, ha sido testigo de la transformación de los hábitos de lectura y del impacto que la tecnología ha tenido en la forma de mantenernos informados.
Recuerda que, en sus mejores años llegaba a vender hasta 230 ejemplares diarios. Hoy, esa cifra se ha reducido a un promedio de 70 periódicos por día.
Su jornada laboral comienza todos los días a las 5:30 de la mañana pues es la hora en que le reparten los periódicos, y concluye entre las 10:30 y 11:00 de la mañana, debido a las altas temperaturas que se presentan en la ciudad.
Para Marco Antonio, la llegada de los teléfonos inteligentes y el internet marcó un antes y un después en la venta de periódicos. “La tecnología vino a dar el bajón al periódico impreso”, comenta al recordar cómo disminuyó el número de lectores con el paso de los años.
A pesar de ello, asegura que aún existe interés por el periódico en papel. Aunque la mayoría de sus clientes son adultos, también el Diario es buscado por jóvenes, especialmente estudiantes universitarios quienes aún adquieren los ejemplares.
Más allá de vender noticias, Marco Antonio disfruta el contacto diario con las personas. Afirma que lo que más le apasiona de su trabajo es la relación con la gente y la oportunidad de convivir con quienes forman parte del día a día de la ciudad.
Marco Antonio Argüelles de la O continúa siendo uno de los rostros que mantienen viva la tradición del periódico impreso, demostrando que, pese al avance de la era digital, aún hay quienes encuentran en el papel una forma única de informarse.










