• El movimiento que se hace en el consumo de éste, promueve la visita de comensales
Tania Selvas Ruiz / Diario de Chiapas
De bistec, cochito, canasta, nucú, camarón o hasta del que dice la frase, a “falta de amor, unos tacos al pastor”… hoy es el día de uno de los embajadores de la gastronomía mexicana, el taco.
Sí, ese platillo que la real academia española, lo define como “bocado o comida muy ligera que se toma fuera de las horas de comer”, pero que para nuestro diccionario popular mexicano se puede comer a todas horas, en todo lugar, sea como antojo o como platillo estelar del día.
Para Julio Panti, gastrónomo y propietario de la marca El Picantito, comida peninsular, el taco es sinónimo de versatilidad y honestidad; que nos representa en el mundo.
“El taco es un asunto del orbe, de todo el globo terráqueo sabe de nuestra cocina, sabe de nuestra gastronomía, que es fabulosa, llena de contrastes y sabores. Pero el plato que nos representa alrededor del mundo, es el famosísimo taco”.
Un gran embajador de México, que todos desean conocer, según Marvelina Marín, trabajadora de Villa Marina, una cocina de mar.
“Sabemos que el taco lo encontramos en todas partes y honestamente a quien no les gustan los tacos. Hay tacos de diferentes sabores y estados. Y cuando llegan personas de otros países creo que lo que quieren llegar a probar son los tacos”.
Pero hoy, este platillo emblemático, celebra su existencia en medio de una crisis de aumento de precios. Desde el riesgo de incremento de costos del maíz, base de la tortilla, que define sus precios de acuerdo a la economía internacional. La carne, que enfrenta un panorama complejo por la presencia de enfermedades en el ganado en la zona de Centroamérica y las condiciones de sequía y altas temperaturas que reducen su producción; y que decir de las verduras, como el cilantro que en el último año prácticamente duplicó su precio. Condiciones que han provocado que encontremos con dificultades un taco con un precio menor a los 18 pesos por unidad.
Pese a ello, esto no limita que en Tuxtla Gutiérrez, haya un sin fin de rellenos, que se ajusten a nuestro bolsillo pero siempre de gran sabor. La multicultural de la capital, permite disfrutar de sabores básicos como la carne asada hasta sabores complejos de las grandes cocinas, como la de El Picantito, con su sazón característica de la zona de Yucatán, que ofrece la cochinita pibil, reconocida como uno de los 100 platillos más reconocidos del mundo.
“Tenemos de cochinita pibil y el lechón horneado. En la península de Yucatán no se explica la vida sin el puerco, el pavo, el huevo duro, el chile habanero, las salsas potentísimas de habanero, las cebollas moradas curtidas”.
Y durante esta cuaresma, tampoco pueden faltar los de pescados y mariscos, que son muy característicos en estas fechas; y estelares en muchas cocinas de mar.
“Las dos de presentaciones que manejamos y piden más son los tacos Baja y los Gobernador; son tacos de camarón que, por su sabor y presentación, son los más pedidos”.
Tal es la importancia de este platillo en la mesa de los mexicanos, que lo que un día surgió como una campaña de mercadotecnia para una televisora como el “Día del Taco”, en la actualidad sea todo un homenaje, que representa un incremento para los negocios de alimentos.
El taco, es de gran importancia cultural para México, que incluso es objeto de investigaciones gastronómicas, que han permitido que se definan familias de tacos por su origen geográfico, “N” variedades de rellenos y hasta la clasificación de gustos según los horarios del día.
Así que recuerde en este 31 de marzo, hágale un homenaje a este emblemático platillo y que como dicta la frase, “El único taco malo es aquel que no te comiste”.










