En lugar de ofrecer alternativas concretas o abrir canales formales de conversación, la administración local ha tomado la determinación de acallar las voces de protesta e impedir que las comunidades hagan públicas sus demandas
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Frente a la persistente exigencia de un techo digno que afecta a numerosas familias en situación de vulnerabilidad, el edil de Pantepec, Osmar Williams Velasco García, ha decidido responder con censura y amedrentamiento.
En lugar de ofrecer alternativas concretas o abrir canales formales de conversación, la administración local ha tomado la determinación de acallar las voces de protesta e impedir que las comunidades hagan públicas sus demandas.
Los pobladores perjudicados señalaron que, tras haber agotado las vías institucionales solicitando audiencias sin éxito, la única reacción de la autoridad municipal ha sido presionar a los representantes comunitarios.
Las advertencias buscan frenar cualquier tipo de manifestación que ponga al descubierto la problemática real que se vive en el municipio y evitar que la situación llegue al conocimiento de las autoridades a nivel estatal.
De acuerdo con las denuncias recabadas, la directiva emitida desde el ayuntamiento fue tajante al prohibir consignas o pancartas durante visitas oficiales recientes.
Para las familias afectadas, este actuar responde a la intención del munícipe de proyectar una fachada de estabilidad y orden en la región, pretendiendo invisibilizar el severo rezago en materia social y el incumplimiento de los compromisos adquiridos en materia de gestión habitacional.
El origen de este conflicto se remonta a 2021, cuando al menos 21 familias perdieron sus viviendas a causa de contingencias climáticas.
Aunque en su momento se les reubicó en un nuevo predio dentro del municipio, los damnificados aseguran que las sucesivas autoridades locales cayeron en el abandono y la indiferencia; las estructuras que se edificaron en aquel periodo permanecen inhabitables y desiertas debido a severas deficiencias técnicas de construcción.
Representantes del movimiento manifestaron su descontento señalando que, en lugar de recibir apoyo institucional o la gestión de presupuesto para restituir su patrimonio, únicamente han recibido condicionamientos. Enfatizaron que las advertencias no podrán erradicar las carencias que padecen las comunidades diariamente ni silenciar el reclamo de quienes lo han perdido todo.
La postura asumida por el gobierno municipal ha provocado molestia entre diversos sectores locales, quienes consideran que estas acciones vulneran de forma directa el derecho a la libre manifestación y de petición.
Ante este escenario, las familias hicieron un llamado urgente al Gobierno del Estado para que intervenga de manera directa, conozca la realidad del municipio y ponga fin a las prácticas autoritarias de la autoridad municipal.










