Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La transformación social que todos deseamos en Chiapas debe surgir de una reflexión profunda para poder alcanzar un desarrollo sostenible, en el que todos y todas tengamos cabida, reflexionó el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González.
En su mensaje dominical se refirió a la necesidad de la justicia social hasta el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y de cómo en la búsqueda de este ideal está “la tentación de caer en el activismo desenfrenado” porque “nos sentimos urgidos a hacer, a resolver problemas, a organizar, a construir. Y ciertamente, la realidad de nuestra tierra clama por manos que trabajen y mentes que planifiquen”.
No obstante, sobre esto reflexionó: ¿Qué sentido tiene la acción si no brota de una fuente profunda, de una escucha atenta, de una conexión con lo esencial?
González González opinó que se debe actuar con diligencia, pasión y compromiso en la construcción de un Chiapas más justo y digno, pero sin perder de vista una espiritualidad profunda.
“Sólo así nuestras obras no serán estériles, sino que serán capaces de generar un cambio verdadero y duradero en la realidad chiapaneca.”
También agradeció a quienes participaron en la carrera de ayer, organizada por Cáritas, cuya aportación servirá para seguir impulsando su labor caritativa, y concretamente apoyar a la construcción del albergue para familiares de enfermos hospitalizados en la zona de hospitales del oriente de Tuxtla, que es el fin de esta carrera










