Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La confirmación de que hay peces en el río Sabinal, que durante décadas recibió descargas de aguas negras, muestra que este afluente necesita de las y los tuxtlecos para poder recuperar su importancia ecológica.
“Si bien en la zona urbana el río todavía está muy contaminado, esto no significa que no podamos hacer algo para recuperar espacios, porque incluso ahí encontramos variedades de peces que, si bien son invasoras, han logrado adaptarse a entornos muy tóxicos”, comentó el biólogo de la Unicach, Ernesto Velázquez Velázquez, quien junto con otro grupo de investigadores fue parte de un proyecto que confirmó la existencia de 16 variedades de peces en este río.
Sin embargo, el Sabinal es muy vulnerable a la acción humana, sobre todo si persisten las descargas domésticas, algo que padecen otros afluentes de la capital, que han sido “asesinados” por el crecimiento urbano y la inconsciencia de los habitantes, que los han convertido en depósitos de excrementos, cuando décadas atrás estos ríos eran manantiales y hasta eran usados para el divertimento público.
Velázquez reconoció los esfuerzos municipales, incluso de los tres órdenes de gobierno, para ayudar al rescate del Sabinal, sobre todo con la puesta en marcha de plantas de tratamiento y el cierre de muchas descargas clandestinas.
“Una de las estrategias que debemos considerar para restaurarlo es no quitar la vegetación, porque al hacerlo estamos quitando el hábitat de los peces, y sobre todo de una cantidad impresionante de aves acuáticas que utilizan el río como zona de anidación y alimentación; si quitamos esta vegetación, perderemos esta biodiversidad”, destacó el investigador.










